El acuerdo no resuelve de fondo la tensión

Luego de la tensa situación comercial que enfrentó a las dos economías más dominantes del orbe, Estados Unidos y China firmaron la mañana de este miércoles una tregua.

Durante la ceremonia, realizada en la Casa Blanca y ante 200 invitados, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y Liu He, viceprimer de China y negociador del gobierno de Xi Jinping, signaron el acuerdo  que pausa, pero no finiquita la guerra comercial, que Trump inició en 2018 al acusar al Gigante Asiático de agresión económica, lo que desencadenó en incertidumbre mundial.

El nuevo acuerdo consta de 86 páginas, y China accede a adquirir 200 mil millones de dólares en artículos norteamericanos, cantidad similar a la ofrecida a mediados de 2018.

Y aunque algunos detalles no han sido públicos, pues podría repercutir en los mercados, todo indica que China aumentará la compra de manufacturas en unos 75 mil u 80 mil millones de dólares; energéticos en 50 mil millones; servicios en 35 mil millones y, debido a que es año electoral y resulta fundamental para el actual mandatario norteamericano, entre 32 mil y 40 mil en productos agrícolas.