Recién concluidos los nombramientos de las nuevas autoridades tradicionales en los ocho pueblos de la Tribu Yaqui, quienes estuvieron cerca de ese proceso pueden visualizar si se cumplieron las normas de las elecciones o si estuvieron enmarcadas en actos ilegales.

La mayoría de los integrantes de los pueblos habrán de aceptar ya como válidas las ceremonias de consagración, a pesar de que habrá muchos mas gobernadores que tropa, por aquello de los duales, pero confiando de cierta manera en que cumplan con sus encomiendas, sobre todo si trabajan al lado de sus pueblos o bien atiendan solamente a ciertos grupos o liderazgos.

“Ahora tú ya no te perteneces, tu cuerpo y alma son de Dios, lo honrarás sirviendo a tu pueblo, defendiendo tu cultura y lengua, tus tradiciones y costumbres, tu territorio y recursos naturales”.

Bajo ese mandamiento, se evaluará a las nuevas autoridades y habrá momentos en que se cite como guías a Tetabiate, a Cajeme, a Bule y otros que ofrendaron su vida por las causas de la tribu para tratar de estar bien con los gobernados.

Ahora, los que creen ser yaquis tendrán que despojarse de esa costumbre de ocultarse para hablar de injusticias y traiciones y deberán hacerlo de frente para que haya soluciones reales.

En estos tiempos los Yaquis no solo luchan contra los yoris y gobiernos yoris sino contra ellos mismos, ya que los intereses cosmogónicos y filosóficos de antaño ahora son mas por lo material y las riquezas.

Muchos ven en Andrés Manuel López Obrador una guía porque durante muchos años luchó contra todo un sistema hasta que lo venció y ha logrado ser el Presidente de la República.

Ahora todos los yaquis saben a ciencia cierta quiénes son los que los han dañado o quiénes traicionaron a Tetabiate, a Cajeme, a Octaviano Jécari y a todo el pueblo Yaqui.

Saben muy bien quiénes han negociado cercenar el ancestral territorio por dinero o quiénes contribuyeron en secar el río Yaqui mediante el envío del agua para San Carlos Guaymas y quiénes operaron para llevar agua a Hermosillo.

La gran mayoría de ellos se quejó, pero ya no luchó y a veces solamente hablaron a las espaldas de esos “torokoyoris” y en las comunilas hasta se atrevieron a pedirles empleo o los trataron como héroes.

“Quiere decir”, afirma un lector yaqui, “que vivimos en un mundo al revés, en el que se premia al traidor y al que no lucha por la autonomía y soberanía del pueblo Yaqui y se repudia a los yaquis que señalan las traiciones y la corrupción en los procesos de los órganos internos de gobierno indígena”. Inicia un nuevo año con autoridades renovadas. Que sea para bien y los conflictos internos puedan ser superados para que los gobiernos yoris no sigan dañando a los yaquis.

Esa es la esperanza.

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