Article inline ad

El dispositivo permite cierta autonomía y libertad a quienes están postrados en una silla de ruedas o en cama

A raíz de que en 2013, luego de una cuarta cirugía para curar una malformación congénita, los médicos le dijeran que no podría manejar, Luis Antonio Madrid se lamentó de no poder hacer lo que más disfrutaba.

Sin embargo, eso no mermó el inquieto espíritu del joven ingeniero industrial y con maestría doble, oriundo de Hermosillo, ni los ataques de epilepsia que sufre tras la operación, ya que eso lo llevó a cambiar la vida de más de 60 mil personas con discapacidad motriz.

Luis Antonio forma parte de ese universo de personas consignadas por el  Gobierno del Estado, y ahora, a sus 33 años, desarrolló el Bipedestador Robótico de Pie, un dispositivo que va enfocado a quienes sufren una deficiencia motora.

Con la mente puesta en ello, primero creó un tractorcito a control remoto y después fue más ambicioso, al no conformarse con ello y pensó en qué más podía hacer por las personas como él, a quienes considera sus hermanos.

Tras una amplia investigación y de charlar directamente con los afectados, para conocer sus inquietudes y necesidades, Luis Antonio determinó que su vida no podía estar condenada a una silla, por lo que luego de 3 años de diseños, maquetas y prototipos, apoyado siempre por su padre, y orientado por distintos médicos, llegó al Bipedestador.

Este aparato permite a las personas con discapacidad pasar de una posición sedente a permanecer vertical, desplazándose mediante el control de una palanca que le permite algo de autonomía y libertad. Para ello desarrolló dos versiones: uno que emplea un arnés que transporta delicadamente al paciente, y otro que sube el asiento hasta mantenerlo en posición vertical. En ambos, el pecho del paciente queda sujeto con un cinto.

El impacto que ha causado el revolucionario invento es enorme, pues ha hecho llorar de emoción a personas que por primera vez en su vida ha estado de pie, lo que le al ingeniero sonorense no le quita la alegría.

Lo cómodo y práctico que resulta el robot ha llevado a que sea patentado, así como su startup Maqdimo (maquinado, diseño y modelismo); además, le permitió al hermosillense ir a Sillicon Valley a presentar su invento, pero reconoce que aún falta mucho por hacer, así como buscar recursos para la fabricación de  más Bipedestador Robótico de Pie, a fin de que esté al alcance de la gente.

Ahora, Luis Antonio busca desarrollar herramientas que faciliten la vida de quienes como él sufre de una discapacidad, como el cambiar la palanca por una aplicación de celular.