El sector patronal aseguró que el balance del primer año de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador es negativo y delineó los cinco principales retos hacia adelante, entre los que destacan la inseguridad y restablecer la confianza.

“A un año de distancia, es muy preocupante que, en el discurso presidencial, siga predominando una visión maniqueísta del País, que ya ha dividido a la sociedad en dos.

“Como se pudo ver, que mientras el oficialismo se pronunciaba en el primer cuadro de la Ciudad de México, a escasos kilómetros de distancia, miles de mexicanos se reunían para manifestar su claro descontento con el Presidente y la administración que encabeza”, comentó Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Como primer desafío para lo que resta del sexenio está frenar los índices de violencia y delincuencia que predominan en casi todo el territorio, con el fortalecimiento de los componentes de seguridad públic.

El segundo reto es combatir frontalmente la corrupción en todos los niveles y en todas las esferas de la vida pública y privada.

Como tercer punto mencionó establecer las condiciones de confianza y certidumbre en la economía, para detonar el crecimiento y generar los empleos formales que hacen falta.

Como cuarto punto mencionó seguir fortaleciendo la democracia, con autoridades que garanticen el cumplimiento del Estado de Derecho, las libertades, así como con condiciones de tolerancia y respeto.

Y el quinto desafío sería frenar la destrucción institucional de los últimos meses, donde diversas instituciones han desaparecido, a otras se les ha mermado en su capacidad por la vía del presupuesto, mientras que algunas más se han supeditado a los intereses de otros poderes, sostuvo.