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Entre acusaciones de corrupción y desaciertos han transcurrido las administraciones municipales del sur de Sonora, principalmente Navojoa y Huatabampo.

Uno esperaría que al llegar al poder municipal partidos políticos diferentes al PRI, las acciones de gobierno estarían “rechinando de limpio”, pero todo indica que se sigue viviendo como en los viejos buenos tiempos del tricolor.

Por supuesto, los acusados respingan y dicen que el león no es como lo pintan sino que los adversarios políticos son los que andan derrochando chismes por toda la geografía de sus respectivos municipios.

Lo más reciente de los episodios de esta telenovela que en mala hora ha convertido a la Perla del Mayo en su epicentro, se vivió ayer cuando Orlando Lara Alcántar, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Navojoa, denunció supuestos “moches” o cuotas para la alcaldesa Rosario Quintero Borbón por parte de los cortadores del servicio a los morosos.

La magnitud de la acusación, debe decirse, alcanza mayor repercusión porque se vivió en medio de una reunión entre regidores y organismos de la sociedad que a estas alturas del partido lo único que les preocupa es la lenta marcha del municipio mientras los pleitos por el poder en el Cabildo suben de tono día a día.

El saldo de esta nueva gresca navojoense es la solicitud de renuncia tanto de la alcaldesa como del director administrativo de la paramunicipal, León Isaac Mora Esquer, supuesto autor de las solicitudes de cuotas tanto para él a los proveedores, como para la Presidenta Municipal por los cortadores.

Hasta dónde las acusaciones son ciertas, no se sabe puesto que apenas se están poniendo en el tapete de las discusiones y tienen que ser investigadas a profundidad, pero si el dirigente sindical ya se atrevió a hacer pública su imputación, es porque tiene documentos o alguien que lo respalde, pues sabe bien que acusar por acusar, sin pruebas, puede ser un arma de doble filo.

Y lo más peligroso de este problema lo vive la población porque solamente ayer que los sindicalizados de Oomapas marcharon para “luchar” por sus intereses, dejaron a la ciudad sin agua por varias horas.

¿Era necesario llegar a ese extremo?

Otro asunto que amerita discutirse es la renta de un inmueble propiedad del alcalde y su esposa, al gobierno municipal.

María Sagrario Montaño Palomares es, además de Presidenta del Sistema DIF, proveedora del Ayuntamiento en una total falta de ética.

Aunque las leyes hablan de que no se pueden hacer negocios con familiares, el Ayuntamiento se ha convertido en el principal soporte económico para Díaz Nieblas y su familia: por un lado su sueldo y, por el otro, el pago de renta.

Ah, pero dice el secretario del Ayuntamiento, Miguel Ángel Vega Martínez, que la esposa del presidente municipal “no está vendiendo el edificio al Ayuntamiento, solamente lo renta, por lo que no consideramos que esto sea un delito, ni un conflicto de interés”.

O sea, está delinquiendo, pero poquito. Y para justificarlo aún más, el funcionario sostiene que en realidad esa renta viene desde el año 2012, curiosamente cuando Díaz Nieblas fue por primera ocasión Alcalde huatabampense.

No si de que los hay, los hay. ¿Así o más cínicos?

Pero los regidores de los distintos partidos políticos se han quedado callados ante esta denuncia que circuló por las redes sociales, como cómplices de un delito que ya debería tener, por lo menos, una denuncia ante la Contraloría.

Pero los tiempos actuales han permitido esas y muchas más violaciones a la legalidad.

Mientras la sociedad no se atreva a sacar a los corruptos del escenario político, seguiremos en las mismas.

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