Aunque fue construida con recursos públicos, a fin de beneficiar a niños y jóvenes que ahí se reunían a practicar algún deporte, hoy la Unidad Deportiva Norte es utilizada por un particular con fines de lucro.

Por: Michel Inzunza

En 2017, este espacio ubicado frente al Estadio de los Yaquis fue abierto al público y para su construcción el Gobierno del Estado destinó 10 millones de pesos. En aquel entonces, la administración de Faustino Félix Chávez aceptó donar el terreno.

El inmueble se acondicionó con tres campos de beisbol con pasto sintético, una cancha multifuncional de basquetbol y futbol rápido, pista de caminata, área techada, baños públicos y gradas.

Con la llegada del slow pitch a Cajeme y la conformación de esta nueva Liga Deportiva, la cual es operada y regulada por René Arturo Rodríguez Gómez, presidente del Club de Beisbol Yaquis de Ciudad Obregón, el acceso a la Unidad Deportiva Norte se restringió.

Y a diferencia de otros espacios deportivos del Municipio, este no está abierto durante las mañanas y tampoco las autoridades permiten hacer uso de él.

De lunes a domingo, el lugar está ocupado por equipos de la liga de slow pitch, desde las cuatro de la tarde hasta las 11 de la noche.

De acuerdo con algunos deportistas, los campos son utilizados solamente por los equipos de la liga, la cual se conforma de aproximadamente 140 conjuntos, 60 de la rama femenil y 80 varonil.

PAGOS

Para participar en la Liga de Slow Pitch cada equipo debe pagar una fianza de ocho mil pesos, que en total dan una suma de un millón 120 mil pesos.

Cada torneo tiene una duración de tres meses y no hay periodo de descanso, en total son cuatro certámenes al año, que en total acumulan cuatro millones 480 mil pesos.

El dinero es recaudado por Nicolás García, jugador de los Yaquis e hijo del ex lanzador Nicolás García Mauricio, quien también tiene el control de la venta de cerveza y de comida.

Junto a él participan Manuel Vélez, Carlos “Chapis” Valencia e incluso Eddie Díaz, todos integrantes de la directiva del Club Yaquis, bajo las órdenes de René Arturo Rodríguez.

Mientras la Unidad Deportiva Norte es explotada, presidentes de otras ligas aseguran que hacen falta espacios para ejercitarse y practicar alguna disciplina.

Un aspecto a considerar es que todas las ligas deportivas se rigen por el Instituto Municipal del Deporte y comparten las instalaciones con la población en general, menos el slow pitch, mencionaron los dirigentes.

Como ejemplo, si una persona solicita uno de los campos de futbol americano, soccer o beisbol, se agenda con el Instituto del Deporte y se le programa una fecha para que hagan uso de las instalaciones, incluido el Estadio Manuel Piri Sagasta, señalaron.

En el caso de la Unidad Deportiva Norte sólo se limitó al slow pitch, cuando en un principio se dijo que se promovería el beisbol infantil y se establecerían escuelas deportivas gratuitas, como sucede en el soccer, el atletismo y el propio beisbol, indicaron.

De acuerdo con la síndica procuradora, Elizabeth Espinoza Ayala, la Unidad Deportiva Norte no pertenece al Municipio, pues no está registrada dentro de los bienes del Ayuntamiento.

Por si el lugar no bastara, la Liga de Slow Pitch también acaparó el Estadio Tomás Oroz Gaytán, inmueble que pertenece al Estado y una parte del estacionamiento del Nuevo Estadio de los Yaquis, bien municipal concesionado al club de beisbol, también en el mandato de Faustino Félix.

La actual administración municipal ya ha puesto en revisión el contrato de concesión del estadio de beisbol, mientras que el convenio de uso y aprovechamiento de la Unidad Deportiva Norte concierne al Gobierno del Estado.