Con los cambios que se están implementando ya no se harán negocios a costillas del pueblo, señala el presidente de México

En el sector empresarial del país hay una actitud muy positiva, señaló el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Aunque lo consideró como una indiscreción, reveló que dirigentes de organizaciones empresariales de México están trabajando sobre un código de ética.

Dijo que es necesario para que no se repita lo que pasaba, cuando empresas extranjeras sobornaban y obtenía contratos jugosos con utilidades excesivas, en detrimento de la hacienda pública.

El jefe del Ejecutivo nacional se refirió a compañías que, al amparo del poder público hicieron negocios cuantiosos, como Repsol y OHL, de España; Odebretch, entre otras, además de nacionales.

Subrayó que varias compañías estaban acostumbradas a la condonación de impuestos, lo que en otros países era un escándalo, ya que no pagaban tributo o les eran devueltos, lo que ha contribuido a la baja recaudación, repercutiendo en el pueblo.

“Toda la carga fiscal la llevaba el pueblo raso y la clase media; los trabajadores. Además, había mucha evasión fiscal y fraude, creación de empresas fantasma para evadir impuestos, fabricación de facturas falsas, lo que ahora se ha convertido en delito grave”.

Por eso, dijo, primero se está poniendo orden. Ahora, las empresas que vengan a establecerse en México podrán trabajar con toda garantía y libertad, refirió López Obrador.

“Siempre he tenido buena relación con los empresarios; hay discrepancias es natural, pero nunca se ha roto el diálogo. Siempre hemos estado en comunicación”, señaló.