El asesino había purgado condena por agredir a otro infante

Tenía poco tiempo de haber cumplido una condena en la cárcel por agredir a un infante y Kevin “N” volvió a delinquir de una manera brutal.

Cuando se encontraba solo con su pequeña hija de 8 semanas de nacida, la asesinó de una manera terrible.

Luego del homicidio, Kevin simuló que había encontrado a la niñita en su cuna, amoratada; al ver que no reaccionaba, la llevó al hospital, donde les dijeron que ya estaba muerta.

Sin embargo, las lesiones que la niña presentaba eran extrañas para los médicos, por lo que fue solicitada una autopsia. Los resultados arrojaron que la bebita tenía rotas varias costillas, los pies y la cabeza. Kevin fue confrontado por ello y alegó que eso ocurrió cuando intentó reanimarla.

No obstante, había lesiones de tres semanas, que indicaban tres agresiones previas a su fallecimiento. Todo indicaba que a la pequeña el hombre le dobló tanto los piececitos que se los fracturó, además de quebrarle la cabecita y la asfixió.

Se indicó que la madre de la pequeña no sabía que Kevin había purgado una condena de 9 años por golpear a un menor hasta casi asesinarlo.