Tal vez muchos piensan que la luna de miel entre los mexicanos y el gobierno federal puede durar seis años.

Pero por más que el Presidente de la República invierta en programas como la conferencia de prensa mañanera para mantener el “raiting”, técnicamente es imposible que el ejercicio del poder mantenga la popularidad intacta.

Así ha pasado con la mayoría de los presidentes y aunque AMLO es diferente y ha conservado sus niveles de aceptación en medio del mar embravecido, difícilmente se sostendrá.

Por ello, ayer leía con cierta sorpresa las palabras del actor mexicano Gael García Bernal, uno de los fervientes adoradores de la Cuarta Transformación, en sus redes sociales:

“Dan ganas de clausurar el país a cada rato. Qué tristeza. Cada feminicidio, cada asesinato, cada injusticia contra niños y viejos. Terrible lo que sucedió ayer. Lo que sucede diario, carajo. Qué tristeza”.

Y en un segundo mensaje, sostuvo: “Si no cambia el gobierno y @lopezobrador de narrativa para asumir sus responsabilidades ¿Para qué chingados votamos por ustedes? Más vale que asuman por completo su responsabilidad y hagan lo imposible para que esto no suceda más. Que se vuelva su mantra y su objetivo”.

Así está pasando en muchos ciudadanos aunque muchos seguidores del gobierno federal no quieran admitirlo.

Quizá muchos vean con otros ojos las acciones que a la administración morenista le parecen adecuadas o quizá sea el Ejecutivo el equivocado y las mayorías lo expresen con enfado.

Lo cierto es que hoy más que nunca a los mexicanos les falta unidad. Han sido ya muchos años de insultos, de odios acumulados y de rencillas virulentas.

Y eso debe concluir ya. Cada quien debe poner su granote de arena en la gran responsabilidad de construir un país de paz, sin sobresaltos, sin miedo a salir en las noches y sin riesgos para las actuales y nuevas generaciones.

¿Será mucho pedir?

SERVICIOS PÚBLICOS

Un gran trabajo se ha visto en los últimos días por parte de las cuadrillas de empleados de Imagen Urbana y Servicios Públicos que comanda Ovidio Villaseñor López.

El catedrático cajemense ha ido impulsando a su equipo para poco a poco, y a veces con escasos recursos, ir mejorando el aspecto de la ciudad.

Es una tarea titánica porque en los dos trienios pasados se dejó caer a esta ciudad a pesar de que se decía que ambos alcaldes tenían mucha cercanía con el gobierno. Pero ambos resultaron un fiasco.

Pero ya no es tiempo de quejas sino de emprender juntos la gran aventura de rescatar a una comunidad que en su momento fue considerada la más limpia del Noroeste de México.

De que se puede, se puede. Cada ciudadano tiene que aportar, como en la conquista de la paz, una gran voluntad para reconquistar, no tiempos idos sino un presente mejor y un futuro más promisorio para las generaciones por venir.

Ojalá cada uno de nosotros asumamos la parte que nos corresponde.

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