No sale de un lío cuando ya está en otro, el gobierno municipal de Cajeme.
Y es que por ahí se dejan escuchar voces en el sentido de que algunos regidores están a punto de interponer una demanda por el posible desvío de recursos públicos en la compra de chalecos antibalas y motocicletas.
Por ejemplo, la actual administración municipal compró a chaleco a un precio de 29 mil pesos, es decir tres veces más caro que el precio del mercado, pues en cualquier sitio de internet se pueden obtener en 15 mil pesos.
En línea también se lee una licitación pública que realizó el gobierno de la Ciudad de México de los mismos chalecos, con características iguales, pero a un precio de ocho mil 500 pesos.
Tanto las motos como los chalecos se compraron con recursos del programa de Fortalecimiento para la Seguridad, con gasto de 1.5 millones de pesos extras a lo pactado.
Pues hasta no ver, no creer. Si los regidores se atreven a ir a la Fiscalía General de la República a interponer el juicio, entonces se podrá decir que esta acusación tiene bases.

PANISTA DE FRAUDES
Y luego por qué se las quitan. En buen problema se está metiendo la notaría pública del licenciado Adrián Manjarrez al seguirle el juego al ex dirigente del PAN en Cajeme, Marcos Fernando Icedo Zamora.
El panista por sus pistolas se quiere adjudicar una colonia de Cócorit y promovió un juicio en el que a ninguno de los posibles afectados se notificó, pero se le descubrió la jugada.
Y pudiera ser, dicen los vecinos, que tanto el notario como la misma Secretaría de Desarrollo Urbano de Cajeme se metan en líos judiciales si siguen con este asunto porque unos están deslindado el predio y otros haciendo escritura sin investigar que ese lugar tiene más dueños.
Por lo pronto, los abogados de los quejosos ya trabajan en detener este acto de corrupción y fraude que se da solamente porque el doctor panista se siente protegido por su hermano, que es director del Hospital General de Ciudad Obregón.

NIÑOS MATAN GATITO
Muy lastimada, una lectora envía su queja por algo que le pasó ayer, al despertar de los “festejos” de Halloween en Ciudad Obregón. Le entregamos su lamento de manera directa para que usted lo analice:
“Hoy (ayer) amaneció así uno de mis gatitos bebés. En la puerta de mi casa… Pensé que había sido mi pitbull, pensé que habían sido mis 7 gatos, pero después me di cuenta que no estaba comido, no estaba mordido, está mutilado… Tal como actúan los “sicarios”.
“Me lo mataron vivo, lo cortaron en partes, le cortaron sus patitas, le abrieron su quijada y le recortaron su carita…
“Con mucha tristeza me pongo a pensar que entre esos niños y chamacos que andaban anoche disfrazados de Halloween andaba alguien capaz de hacer esto….
“¿Qué les están enseñando a sus hijos? ¿Dónde están los valores y educación? ¿Cómo es posible que no les inculquen respeto por la vida? ¿Cómo es posible que haga alguien esto? ¿Cómo es posible criar hijos sin sentimientos?
“Me duele en el alma pensar que mi bebé estaba vivo mientras le hacían eso y me impresiona pensar qué pasaba por la cabeza del que lo hizo…”
Usted, ¿qué opina?

A VER QUIÉN SE ATREVE
En Hermosillo no se anduvieron por las ramas, literalmente. Debe usted saber que el nuevo reglamento de Ecología de ese municipio dicta multas de hasta más de un millón 680 mil pesos por la tala o el daño a árboles en la ciudad.
Santa Nápoles Trujillo, titular de Ecología en la capital, dijo que estas sanciones se aplicarán además para quienes quemen basura en la vía pública, ya que esta medida afecta seriamente la calidad del aire.
“No contábamos con un reglamento que nos permitiera tener una certeza jurídica en nuestro actuar, se aprobó en sesión Cabildo y ahora hay que esperar su publicación en el boletín oficial para empezarlo a aplicar en forma, era una exigencia de la ciudadanía de incrementar las sanciones por estos daños”, comentó la funcionaria.
¿Se imaginan estas sanciones en Cajeme cuando la quema de la gavilla de trigo o del espárrago? Pero, claro, aquí no hay una autoridad con las faldas bien ceñidas como en Hermosillo.
Claro, también habrá que esperar fuertes sanciones para quienes descuiden los socavones en los cuales la gente pueda caer y morir. Piso parejo, pues.