La sus ochenta años de edad arribó Dora Celia Ross Argüelles, motivo por el cual le organizaron una solemne ceremonia en su honor.

Primeramente, se presentó a ofrecer una misa de acción de gracias, donde estuvo rodeada del cariño de todos sus seres queridos.

Junto a ella frente al altar estuvieron sus queridos hijos, hermanos y demás familiares.

Sus nietos también estuvieron presentes, quienes se han convertido en la principal alegría de la señora Dora Celia.

Una grata comida tuvo posteriormente, en la que recibió felicitaciones por su importante aniversario, y convivió durante toda la tarde con sus parientes y amistades.