Cuando un jardinero realizaba sus labores, encontró sepultadas en unas plantas las partes de dos cuerpos humanos, por lo que de inmediato avisó a la Policía.

Las indagatorias llevaron a los oficiales a la detención de un hombre en Melaka, Malasia, sospechoso de haber asesinado a su esposa y a su hijastro.

Al parecer, el sujeto mató a su mujer después de una discusión y a su hijastro, de 11 años de edad, porque fue testigo del asesinato.

Cuando investigadores se presentaron en la casa del presunto, hallaron rastros de sangre y dos cabezas en el techo.

Ahora averiguan si pertenecen a las víctimas; además, no han dado con restos de los cadáveres.