Bueno, pues a este día se le conoce como el de la raza, pero más que nada es el recuerdo de los 527 años del descubrimiento de América.
No me lo va usted a creer, pero aquellos que ya habitaban esta parte del mundo, los pueblos originales, siguen en peores condiciones que antes de 1492.
Y es que entonces, por lo menos eran felices con lo que tenían, sin más problemas que los enfrentamientos entre ellos mismos, pero sin dominaciones extremas como las impuestas por los que llegaron a conocer esta zona bajo la creencia que era India.
Hoy, muchos grupos étnicos carecen de educación, salud, buena alimentación e incluso sus derechos han sido cancelados en algunas regiones, de tal modo que sus usos y costumbres tienden a desaparecer.
México cuenta con el 17.8% de población indígena y el 25% de los hablantes de lengua indígena no saben leer ni escribir. Mucha desigualdad.
Hasta el 2018, las cifras oficiales hablaban de cuatro millones 328 mil niñas, niños y adolescentes indígenas, de entre 0 a 17 años, que es el rango de edad típico para cursar la educación obligatoria, además de otro millón 469 mil jóvenes de entre 18 y 24 años, la edad esperada para cursar la educación superior.
Entre las lenguas indígenas más habladas están el náhuatl, con 23.4 % de la población hablante; maya, 11.6 %; tseltal, 7.5 %; mixteco, 7.0 %, y tsotsil, 6.6 %.
Y ayer en Sonora los yaquis bloquearon la carretera internacional porque hasta el momento nadie ha podido resolverles un problema con los yoris en torno a una cooperativa de transporte de materiales.
¿Será muy difícil o así le conviene a alguien mantenerlos: enfrentados y divididos?

SONORA 2020
Pues ojalá y los políticos que ahora están en las cámaras de diputados o senadores o bien en los niveles ejecutivos, en realidad entiendan la necesidad de que Sonora requiere esfuerzos conjuntos para que 2020 no vaya a ser una calamidad.
Si no se le autorizan a la entidad recursos para mantener o incrementar su desarrollo económico, el crecimiento de las finanzas familiares se verá atrofiado, pues no solamente se requieren mejores escuelas, mejores hospitales o mejores carreteras sino mejores condiciones para hacer producir la tierra o el mar.
No es un chiste de buen gusto que los de un partido estén pensando en los errores del otro para alcanzar posiciones de popularidad con miras a las elecciones.
Lo que se necesita hoy es trabajar todos hacia una meta común: un Sonora más grande y próspero. He dicho. Tan tan.

CERRADO EL PINACATE
Por el lado de El Pinacate, la reserva considerada Patrimonio de la Humanidad, sigue de amor la llama entre las autoridades y los integrantes de unos 29 ejidos que a pesar de ser poseedores de esas tierras, no pueden desarrollar actividad alguna que les reditúe beneficios económicos.
Por un lado, los ambientalistas presionan a las autoridades para que las zonas protegidas estén completamente blindadas contra quienes desean dañar el ecosistema. Y eso es bueno.
Pero si se sabe que hay formas de convivencia adecuadas entre el hombre y la naturaleza, debería aprovecharse para realizar acciones que beneficien a ambos, pues los ejidatarios de alguna manera deben llevar alimentos a sus familias y no que se les cerque de tal forma que los lleve a actividades no muy lícitas.
Según las reseñas periodísticas, en 1993 el gobierno del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari firmó el Acuerdo del Tratado del Libre Comercio (TLC), cuyo principal requisito era nombrar como Reserva El Pinacate, y en vez de mejorar las condiciones para esos ejidos se les retiraron todos los apoyos con los que entonces contaban.
Y mientras que los encargados de la Reserva cobran por persona 30 pesos y hay compañías de viajes que cobran mil pesos por persona para llevarlos al lugar, ellos como propietarios legales no han podido sacarle ningún provecho.
Estamos peor, entonces.

OTRO BLOQUEO
Y donde no hacen malos quesos es por rumbos del Golfo de Santa Clara. Los pescadores siguen sin recibir respuestas para tener adecuadas formas de supervivencia y apenas el jueves bloquearon la caseta de cobro del Río Colorado.
Es otro caso como el del Pinacate, pues al Alto Golfo de California está vedado para que ellos salgan a pescar. Pero tampoco les dan alternativas.
Los han acusado ya de ser parte del Cártel de la Totoaba y otras linduras, pero las respuestas adecuadas no han llegado. A ver si la visita del presidente AMLO a San Felipe, en Baja California, sirve para obtener una salida a esta problemática. Ojalá.