Como dice el colega de enseguida, Bacasegua, hoy iniciaremos diciendo que no está usted para saberlo, pero yo sí para contarlo, que anoche se “filtró” una noticia desde las altas esferas: el arquitecto Heliodoro Montoya Navarro fue nombrado Presidente del Patronato del Instituto Tecnológico de Sonora (Itson).

Sustituye ni más ni menos que a otro buen hombre, Marco Aurelio Jaime Ortega, quien durante un buen rato condujo con gran sapiencia ese órgano de consulta y dirección de una de las universidades de mayor prestigio.

Aunque sabemos que, tal como lo hizo Jaime Ortega con total disposición y entereza, el nuevo Presidente del Patronato habrá de asumir tareas nada fáciles porque se trata, en primer lugar de gestionar un incremento mayor del patrimonio del Instituto.

Durante los últimos años, la infraestructura de esta institución ha crecido, aunque sería deseable contar con más recursos para que lo hiciera al doble pues la comunidad estudiantil va en aumento y se requieren nuevos edificios, aulas, zonas culturales y deportivas o laboratorios.

Montoya Navarro también deberá cumplir con la propuesta de estrategias que orienten al logro del aumento de los ingresos extraordinarios del instituto, pues, como se sabe, los recursos de los gobiernos federal y estatal no siempre son suficientes y los ingresos propios ayudan una enormidad para alcanzar mayor crecimiento.

Otras tareas a emprender por el Patronato son: Promover la obtención de donaciones u otros recursos adicionales para atender programas de docencia, investigación y difusión y extensión de la cultura y los servicios académicos del Instituto; contribuir con las autoridades del Instituto en todas las actividades que permitan acrecentar el patrimonio del mismo; opinar sobre los presupuestos que se presenten para su aprobación ante el Consejo Directivo, y presentar ante éste el informe de las actividades del año anterior, incluyendo la información de las actividades de las empresas que haya desarrollado.

Como se puede advertir, hay todo un plan de trabajo de gran calado por realizar. Pero así como el Itson ha crecido enormidades a pesar de que en años anteriores se le regatearon los recursos, así hay seguridad de que el doctor Javier José Vales García, como Rector, unirá esfuerzos con el Patronato para alcanzar otras metas.

Ya se sabe que esta institución nació de las entrañas del pueblo. Los ciudadanos se organizaron en su momento para organizar eventos, como un maratón en radio, para agenciarse de recursos que permitieran edificar lo que hoy es Itson.

En honor a esos personajes, como Moisés Vázquez Gudiño, es que la comunidad cajemense y de Sonora deben seguir apoyando a una universidad que ha ido creciendo de manera ininterrumpida desde las rectorías de Eduardo Estrella Acedo, Óscar Russo Vogel, Gonzalo Rodríguez Villanueva, Roberto Cruz Medina y ahora Vales García.

Nada ni nadie debe detener el impulso ascendente del Tecnológico de Sonora, hoy por hoy reconocido no solamente en el ámbito estatal sino en el nacional e internacional.

Y en esta nueva etapa del Patronato, habrá que decir que deberán hacer suyo el lema de la institución: Educar para trascender.

Cumplir esa responsabilidad es, tiene que ser, su gran meta.

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