La muerte de Camilo Sesto ha conmocionado a todo el mundo, políticos, fans, músicos, todos han expresado sus palabras por la pérdida del compositor y cantante.

Había publicado su último disco “Camilo Sinfónico” en noviembre de 2018, en el que recopilaba muchos de los éxitos cosechados en sus más de 40 años de carrera musical.

No hizo más promoción, que una presentación tan simbólica, como fugaz, en el madrileño Florida Park. Había perdido prácticamente su voz y se movía con dificultad.

SU MUERTE

La delicada salud de Camilo nos hacía prever un desenlace triste. El músico fue ingresado en la Clínica Quirón, de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, el sábado, por los problemas renales que padecía y en donde su muerte fue anunciada a las primeras horas de ayer.

SU FUNERAL

El velatorio se llevará a cabo hoy y su familia anunció que su funeral se abrirá para todo el público.

A través de un comunicado se informó que a partir de las 11:00 horas de Madrid, estará en la Capilla Ardiente en S.G.A.E. ubicada en la calle Fernando VI.

¿QUIÉN ERA CAMILO SESTO?

Nacido como Camilo Blanes en Alcoy, Alicante en 1946; cantante, compositor y productor musical, sus obras han cubierto géneros como la balada, el pop y el rock.

Su primer éxito llegó en 1970 cuando publicó el álbum “Algo de mí”, que se convirtió inmediatamente en número 1 y desde entonces no paró. Su gran capacidad creativa se reflejó durante las décadas de los setenta y los ochenta, en las que llegó a publicar un disco al año.

Esa intensidad creativa estuvo acompañada por sus innumerables giras de conciertos centradas en la totalidad de los países iberoamericanos, pero también en Estados Unidos (Nueva York, California y Florida) y Japón.

Camilo fue un adelantado a su tiempo. Fue precursor en España de los musicales, cuando en 1975 montó y produjo a su costa, la ópera rock “Jesucristo Superstar”, donde interpretaba al propio Jesucristo y contaba dentro de su el elenco con Ángela Carrasco como María Magdalena y con Teddy Bautista como Judas.

El musical originó muchos problemas y fue muy contestado por católicos exaltados, pero “El Rey del Amor” demostró que su voz podía con cualquier registro y que contaba con la simpatía del público.

Su relación con las mujeres, fue cuando menos extraña. Apenas le conocieron idilio, nadie lo hizo cambiar de idea sobre lo que pensaba del matrimonio y llegó a asegurar que no hubiera soportado la vida de casado.

En 1983 nació su hijo Camilo Míchel, fruto de una relación con la mexicana Lourdes Ornellas, y tres años más tarde, escribió su autobiografía, al mismo tiempo que decidió retirarse voluntariamente de los escenarios.

Volvió a la música a principios de los noventa, pero no consiguió repetir su éxito.

Maestro de la interpretación, vivía sus composiciones intensamente con tonos desolados, pero también esperanzados, alegres y festivos. Durante su carrera se fue adaptando a los nuevos tiempos y fue pasando de las grandes orquestaciones y la utilización de coros femeninos, a unos ritmos más vivos con nuevas instrumentaciones más tecnológicas.

Poseedor de un repertorio propio y abrumador, muy pocas veces ha versionado canciones ajenas.

SUS DUETOS

En su lista figuran temas inolvidables, pero su canción “Vivir así, es morir de amor” ha trascendido a tres generaciones y es una de las más solicitadas en los karaokes.

Realizó duetos acompañado de artistas femeninas como Ángela Carrasco, Lani Hall, Alaska, Isabel Patton, Rocío Dúrcal o Marta Sánchez.

Su público es mayoritariamente femenino y se ha mantenido fiel a lo largo de tres generaciones, a pesar de la variedad de géneros musicales con los que ha tenido que competir a lo largo de su extensa carrera: rock intenso, pop anglosajón, música disco, glam, punk, movida, soul, new age, grunge, o las músicas del mundo.

En España no consiguió ni el Premio Nacional de Música, pese a que algunas de sus composiciones pueden ser tarareadas por tres generaciones de españoles.