Los campesinos del Fuerte Mayo están sumamente preocupados.

En Sinaloa, prácticamente todos los ríos y arroyos llevan agua porque la naturaleza los ha bendecido con lluvias.

Pero en la zona Fuerte Mayo la situación es distinta y la construcción de la presa Luis Donaldo Colosio se ha convertido en una burla para los sonorenses que en su momento pactaron etiquetar la dotación de agua para Sonora y Sinaloa en proporciones adecuadas.

Según el ingeniero Emilio Borbón Willis, experto en el tema, el proyecto ejecutivo de aquella presa fue muy claro, ya que fue construida solo y exclusivamente para las nuevas áreas, no para aumentar el volumen, ni ampliar la frontera agrícola en el distrito 75 ó 76.

En su tiempo se pactó que se regarían 54 mil hectáreas, con la nueva presa y las otras 16 mil hectáreas se abrirían en Guasave, con sus propias fuentes de agua.

El compromiso de la presa Huites fue, argumenta, para abrir cuatro mil hectáreas en la parte alta del distrito 75; otras 15 mil en la región Fuerte Mayo Sinaloa, en la zona norte de esa entidad, y 35 mil hectáreas en la parte sur de Sonora, en treinta ejidos bien identificados en el proyecto, con 10 hectáreas de derecho a riego por cada uno de los tres mil 500 ejidatarios.

Además, sostiene, a todas las áreas se les contempló un volumen de 1.15 metros de lámina de riego, a nivel presa de almacenamiento, es decir, 115 mil metros cúbicos por cada parcela de 10 hectáreas.

Pero resulta que durante todos estos años, Sinaloa ha mantenido secuestrada a la Comisión Nacional del Agua, a lo que se suma la indiferencia de todos los gobiernos y legisladores sonorenses, al grado de que los productores de aquella entidad se han adjudicado un volumen de agua que no les corresponde.

Ese volumen alcanza 214.5 millones de metros cúbicos, que es la diferencia entre lo etiquetado a Sonora, 402.5 millones, y lo realmente concesionado, es decir 188 millones.

Explica el ingeniero Borbón Willis que en México las concesiones de agua para riego se pueden vender, traspasar ya sea total o parcialmente, pues la Ley Federal de Aguas lo permite y el valor del metro cúbico de agua, en la zona limítrofe con Sinaloa, se estima en 10 pesos por metro cúbico, lo que con el pretendido despojo en agua, sería de dos mil 145 millones de pesos, una plusvalía que tomarían los terrenos sonorenses, tal como fue contemplado en el proyecto.

¿Qué estarán esperando las autoridades y diputados federales sonorenses para pelear este tema?

Dicen que recientemente los campesinos de Sonora le expusieron el problema al diputado Javier Lamarque Cano, quien prometió atender el asunto a nivel federal. Ojalá y cumpla.

EN CORTO

Cómo les duele a los regidores de Morena que su compañero Rosendo Arrayales Terán les diga sus verdades, como eso de que son faltistas, pero entre quincenas porque cada 15 y 30 bien que cobran.

Pues bien, Raúl Fernando González Valverde, el regidor más faltista según la página de Transparencia del Ayuntamiento de Cajeme, aprovechó que Arrayales Terán revisaba su celular para tomarle una fotografía en la que pareciera que estaba dormido.

Pero no contaba con que alguien estaba tomando video durante la sesión y deja en claro cómo toma la fotografía que después subiría a las redes sociales.

Otra regidora, Carmina Islas, reclama molesta a los reporteros que hablan del tema de las faltas, por qué se publican esas noticias.

Vaya con estos ediles morenos que llegaron con la piel muy delgada y con las manos bien extendidas.