Entre el 2017 y 2018, cinco partidos políticos renunciaron a 516 millones de pesos de sus prerrogativas.

Tras los sismos de septiembre de hace dos años, el PAN, PRI, Encuentro Social, Movimiento Ciudadano y PVEM pidieron al Instituto Nacional Electoral (INE) descontarles mensualmente parte de su financiamiento público para regresarlo a la Tesorería de la Federación, a fin de destinarlo a la reconstrucción de municipios afectados por los terremotos.

A cuatro de esos partidos se les descontó una suma durante octubre, noviembre y diciembre de ese año, mientras que el PAN continuó aportando hasta mayo del 2018.

De acuerdo el sistema de deducciones aplicadas a partidos del INE, el PRI renunció a 251 millones de pesos; el PAN a 200 millones de pesos; Movimiento Ciudadano a 48 millones 648; el PVEM a 7 millones; y Encuentro Social a 10 millones de pesos.

Morena optó por abrir un fideicomiso en el que, reportó el INE, recibió 78 millones de pesos, pero al hacerlo fuera de la ley electoral, dicho organismo aplicó una multa por 197 millones de pesos.

Este miércoles, durante la sesión del Consejo General, en el debate sobre la reducción del financiamiento público a partidos políticos, la consejera Dania Ravel aseguró que si los partidos quieren renunciar a sus prerrogativas pueden hacerlo con facilidad.

“Al financiamiento público que tienen los partidos se podría renunciar o devolver, como ya sucedió en los sismos pasados”, indicó.