En México, la tala indiscriminada de árboles es una constante, y pareciera que quieren acabar con la riqueza natural del país.

Por: Luz del Carmen Paredes

Aun y cuando desde 1959 en México el entonces presidente de la República, Adolfo López Mateos, emitió un decreto en el que establecía el mes de julio para la realización de la Fiesta del Bosque, previó que el segundo jueves del mes se celebraría el Día del Árbol, con el objetivo de crear consciencia de la importancia de cuidarlos y detener la deforestación, pero a la fecha no se ha podido avanzar.

A pesar de su importancia, la tala indiscriminada de árboles es un proceso que ocurre todos los días en todo el país, y a pesar de las denuncias, las autoridades no actúan.

En el Valle del Yaqui los carboneros están acabando con los mezquites y otras especies endémicas.

En los últimos meses, en el valle y comunidades yaquis han cortado árboles de manera indiscriminada, acabando con el ecosistema.

Mario Luna Romero, vocero de la Tribu Yaqui, señaló que la deforestación en el territorio de la etnia tiene un gran impacto en la preservación de sus raíces.

“Están acabando con los bosques. El corte de álamos, mezquites y palo fierro se hace de manera indiscriminada”, apuntó.

Hay terrenos deforestados, sin vida, porque acabaron con todo, comentó.

Resaltó que es un tema muy complejo, porque el no haber fuentes de empleo, orilla a las personas a ir en contra de la misma naturaleza.

URGE REFORESTAR

Autoridades, como la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), deben actuar para frenar esta actividad, pero también debe implementar un programa de regeneración con árboles propios del territorio para que los ecosistemas no se alteren.

En el país existen más de cuatro mil especies arbóreas diferentes.