El amor todo lo puede, y si es el de los hijos, mucho más. Des­pués de su polémico divorcio, Geraldine Bazán y Gabriel Soto se han reencontrado por primera vez públicamente por un motivo muy, muy especial. Su princesa Elissa ha hecho su primera comunión y sus pa­pis han estado con ella mano a mano en un día tan importante para su prin­cesa.

Felices, sonrientes y orgullosos de su hija mayor, la ex pareja ha posado para los fotógrafos y ha demostrado que por encima de todo está el amor a sus tesoros.

Los papás acudieron de lo más mo­dernos, a la vez que elegantes a la cele­bración. Mientras Gabriel lucía un traje blanco con chaqueta gris claro, Geraldine optó por un elegante jumpsuit de una pie­za que dejaba al descubierto su escultural figura. La instantánea es la viva imagen de la felicidad.

De ella se desprende la unión de Gabriel y Geraldine basada en el amor más puro de todos, el de los hijos, y que durará de por vida. Sin duda, un ejemplo que aplaudir y una gran lección para todos. ¡Felicidades a esos papás y a la pequeña en su día!