“La ciudad vive una crisis de deforestación debido a la urbanización que, sin contabilizar plantas en sus proyectos, está golpeando fuertemente, sobre todo en el clima”, afirmó Jaime Alfonso Martínez Ochoa.

Por: Fabiola Navarro

El director de Gestión Ambiental y Ecología manifestó que no es el mismo ambiente en una ciudad con árboles, que en una que tiene unos cuantos nada más.

De ahí la importancia, dijo, del programa que arrancó en meses pasados, en coordinación con organizaciones ambientalistas, para forestar y reforestar con árboles endémicos el Municipio. Recordó que hoy, 11 de julio, no puede pasar desapercibido, puesto que en México el segundo jueves de este mes fue establecido desde 1959 como el Día del Árbol.

Con esta celebración se busca crear consciencia sobre la importancia de plantar y no deforestar, ya que los árboles son la fuente principal para liberar el oxígeno y capturar el dióxido de carbono, recargar las fuentes de agua y con ello frenar los efectos del cambio climático.

Sin embargo, sostuvo, Cajeme vive una crisis de deforestación.

Se trabaja con Ecojóvenes en Acción por Sonora, una de las organizaciones encargadas de forestar desde hace 10 años, principalmente, las comisarías de Esperanza y Cócorit.

Ellos lo hacen de manera altruista, al igual que Alfonso Luna Guerrero, a través de la Asociación de Ecologistas de Cajeme, y de forma más rciente, la Fundación del Valle del Yaqui, que ha comenzado a plantar cortinas de árboles.

Sin embargo, los esfuerzos no son suficientes sin la participación del resto de la sociedad, que debe tomar en cuenta el hecho de que los árboles no deben ser talados de forma indiscriminada, puntualizó.

Lejos de eso, sostuvo, se debe cumplir con estándares nacionales e internacionales, sembrando, por lo menos, un árbol afuera de sus domicilios, por lo cual la dependencia municipal contempla que sea obligatorio y, de no cumplir, los ciudadanos serán acreedores a una sanción.