Es bien sabido que en la realeza tienen estrictos protocolos, como por ejemplo, permanecer de pie cuando la reina está parada y evitar demostraciones de afecto en público. 

Romper las reglas o actuar indebidamente puede ser merecedor de un regaño.

Esto lo aprendió de mala manera Meghan Markle la semana pasada durante la tradicional ceremonia de Trooping de Colour (desfile del estandarte).

En las imágenes se aprecia cómo toda la familia real aguarda congregada en el balcón del Palacio de Buckingham a que suene el himno nacional, momento en que, tradicionalmente, los miembros miran a la gente en un gesto de respeto.

Según una experta en lectura labial, el príncipe Harry le dijo a la duquesa de Sussex que “se diera vuelta” y mirara al público mientras la mujer intentaba hablar con él.

En el video se observa cómo Meghan se voltea para hablar con el príncipe Enrique que le contesta “Sí, así es” y, segundos después, cuando se voltea por segunda vez él le dice “Date la vuelta, mira”, antes de que la duquesa puede decir nada.

Algo confundida, Meghan cumple con su pedido y mira hacia la multitud.