Un yaqui de casta

Carlos “Chapis” Valencia representa un emblema del equipo de Obregón

Por: Oviel Sosa

Existen nombres que trascienden generaciones, por sus memorables actuaciones, que edificaron para construir un legado. Carlos Alberto Valencia Coronel es uno de esos selectos personajes que gozan de un gran reconocimiento gracias a la notable trayectoria que escribió en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).

Carlos Valencia, “El Chapis”, alias que le puso su familia cuando tenía cinco años de edad, debido a su corta estatura, es oriundo de Ciudad Obregón y empezó a practicar el beisbol de manera formal en la Escuelita Tomás Oroz Gaytán cuando tenía siete años, y conforme fue creciendo demostraba su capacidad, lo que le ayudó para acercarse al sueño que se trazó de infante, el cual era convertirse en jugador profesional y defender los colores del equipo Yaquis.

“Mi papá y mamá me llevaban de niño al Estadio Tomás Oroz Gaytán y yo siempre decía que quería jugar ahí, en ese terreno de juego”, expresó el pelotero con la sonrisa que lo caracteriza.

Sus padres, Jesús Valencia y Débora Coronel siempre le dieron su respaldo y lo motivaron en todo momento para alcanzar la meta que se propuso: militar en el beisbol de paga, algo que pudo cristalizar apoyado en su disciplina, constancia, perseverancia y talento.

La madurez y capacidad desarrolló en los distintos torneos estatales y nacionales que encaró le abrieron las puertas para llegar a la pelota profesional, cuando Francisco Javier Robles Angulo, “El Güero Chicharrón”, lo invitó a ser parte de unas pruebas que realizó el equipo de Laredo, Tamaulipas de la Liga Mexicana de Beisbol en el Centro Deportivo Álvaro Obregón (CDAO).

Las condiciones del “Chapis” agradaron a los visores, para iniciar su andar en el rey de los deportes de paga en el 2001. En ese momento, el nombre de Carlos Valencia despertó interés en el Club Yaquis, que lo fichó para la temporada 2002-03.

En aquellos años, la sequía de otro título para el equipo de obregonense en la Mexicana del Pacífico retumbaba en la directiva, jugadores y afición, pues la última vez que alzaron el cetro había sido en la campaña 1980-81, bajo el mando de Lee Sigman, por lo que conforme pasaron las campañas la presión aumentaba.

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Trascurrieron cuatro años desde la lllegada de “El Chapis” al Club Yaquis para obtener el tan ansiado gallardete y así poner fin al ayuno que perduró por más de dos décadas, campeonato obtenido en la edición 2007-2008; su manejador fue Homar Rojas.

Posteriormente llegaría la época dorada de Yaquis, un pasaje en el que Valencia Coronel fue pieza importante para la obtención del tricampeonato, que convirtó al club obregonense en un referente de la pelota invernal, periodo que comprendió de la campaña 2010-2011 hasta la 2012-2013, lapso en el que los Yaquis fueron los amos y señores del circuito gélido y su éxito transcendió fronteras, pues siguieron las conquistas tras conseguir dos anillos de Serie del Caribe, el primero en 2011, en Mayagüez, Puerto Rico, y el segundo en 2013, en Hermosillo, cetros en los que “El Chapis” aportó para gestar tal proeza.

Carlos Alberto Valencia Coronel presume cuatro de los siete títulos que ha cosechado Obregón en la Liga Mexicana del Pacífico, y ha estado presente en los dos únicos cetros en Series del Caribe que ha logrado el club.

El dominicano, Eddie Díaz, fue el artificie para amar la maquinaria yaqui, que estableció un antes y un después en la Mex-Pac, ya que nunca antes un equipo había logrado una seguidilla de tres títulos al hilo; además, le otorgó a la novena protagonismo en el Caribe.
“Armó una gran armonía; nos convertimos en una familia dentro y fuera del terreno de juego, debido a que Eddie Díaz entró en nuestras mentes, porque se convirtió en un motivador”, manifestó.

Carlos “Chapis” Valencia ha vivido una relación sólida con Yaquis, algo basada en compromiso y lealtad, al ser el único conjunto con el que participó en la LMP.

“Yo siempre quise ser Yaqui de Obregón, siempre pertenecer aquí y terminar mi carrera con Obregón”, compartió.

Durante 16 temporadas defendió los colores de casa, hasta que en la campaña 2017-2018 puso fin a su carrera como pelotero, debido a un desgarre en la pierna derecha, y contar en ese entonces con 38 años de edad fue algo difícil de superar.

Motivado por ello, tomó la decisión de decir adiós, no sin antes establecer un legado que se traduce en los números que plasmó con el club de sus amores, como cuando conectó 19 dobles en la temporada 2009-2010 para ser el líder en dicho renglón y también, esa misma edición, dominó el rubro de carreras producidas con 63 remolcadas, además de conquistar el título de campeón jonronero con 13 cuadrangulares en la campaña 2014-2015.

El 19 de diciembre de 2015, su nombre dio paso a la inmortalidad, pues la directiva retiró el número 5 con el que jugó la segunda base con Yaquis de Obregón.

“Chapis” Valencia ostenta el récord de máximo jonronero de Yaquis, ya que es el único pelotero de Obregón que ha librado la barrera de los 100 cuadrangulares con el club, concluyendo su trayectoria con 123 batazos de cuatro estaciones en la Mexicana del Pacífico.

“Quedo satisfecho en todo lo que hice. Logramos lo imposible: fuimos campeón con el equipo, campeón Serie del Caribe, creo que todo lo cumplimos y lo que se hizo bien hecho”, expresó orgulloso.

Actualmente funge como coordinador deportivo del Club Yaquis, pasando a los infantes su conocimiento y experiencia para nutrir a las futuras generaciones, que defenderán la casaca de sus amores, además participa en la Liga Suprema de Beisbol del Sur de Sonora, con Bravos de Obregón.