Debido a la falta de recursos y a los constantes recortes presupuestales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no ha podido hacer mucho para evitar o disminuir la deforestación de la flora y la fauna que desde hace varios años se registra en la región del Mayo.

Por: Raúl Armenta Rincón

Personal de la dependencia federal de esta zona, que prefirió omitir su nombre –”porque aquí nadie declara a los medios, si antes no lo autoriza Comunicación Social de Hermosillo”–, reconoció que es una realidad la paulatina desaparición de pitahaya, jito, sahuaro y muchas otras especies, como publicó el sábado DIARIO DEL YAQUI.

Un empleado de la dependencia federal justificó que desde el sexenio de Enrique Peña Nieto ha habido recortes, además de que en el actual Gobierno se está presentando una reestructuración administrativa que complicó aún más la situación.

Reveló que cada semana se reciben de tres a cuatro denuncias sobre deforestación, a las que se da seguimiento y se turnan a la Profepa estatal, para la aplicación de las sanciones correspondientes.

Sin embargo, admitió que no hay personal suficiente para llevar a cabo las inspecciones adecuadas y deseables en las miles de hectáreas que comprenden uno de los bosques de pitahayas más densos del mundo.

CASTIGO DE HASTA 9 AÑOS DE PRISIÓN

Indicó que, de acuerdo con la Ley de Equilibrio Ecológico, las sanciones, multas o castigos varían, y la más alta es de hasta nueve años de prisión a quien se demuestre que incurrió en daños a especies protegidas, como las mencionadas, con el propósito de comercializarlas.

En cuanto a las causas de la deforestación, señaló que una de las principales es la pobreza y la necesidad de la gente, que busca sacar carbón, leña, vara blanca, para vender y obtener recursos para mejorar su economía familiar.

“Pero el problema empezó cuando, con el fin de apoyar a la gente de los ejidos del sur, con agricultura y empleo, se expidieron muchos permisos de siembra, pero a la par esto trajo consigo daños a la ecología por el desmonte sin freno que hubo”, explicó.

Cabe mencionar que se intentó entrevistar al titular de la Profepa y al jefe de Comunicación Social, pero no fue posible localizarlos.