La Organización Mundial de la Salud reemplazó el término transexual por el de ‘incongruencia de género‘. En una nueva edición de su guía Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud lo definen como una condición relacionada con la salud sexual de una persona, en lugar de un trastorno mental y de comportamiento.

En 1990 la Asamblea Mundial de la Salud dejó de definir la homosexualidad como un trastorno mental y publicó su primera guía, que ha sido utilizada en todo el mundo como base para realizar las estadísticas de salud que influyen en la financiación de los servicios sanitarios y seguros de salud.

Con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, que se celebra el 17 de mayo, la OMS anunció la actualización de la guía, conocida también como ‘DCI-11‘. La organización aprovechó la ocasión para recordar que el término ‘transexual’ generaba estigmas y creaba barreras en la atención sanitaria.

ATENCIÓN MÉDICA ESPECIALIZADA

La guía explica que estas personas tenían que ser diagnosticadas como enfermos mentales para poder acceder a una atención médica. Asimismo, reconoce los vínculos que hay entre la identidad de género, el comportamiento sexual, la exposición a la violencia y las infecciones de transmisión sexual.

“Las personas transgénero necesitan acceder a atención médica especializada, porque a menudo se enfrentan a los efectos secundarios de las terapias hormonales y esto debe tenerse en cuenta”, ha explicado Anzhelika Volkonskaya, enfermera y activista transgénero de Bielorrusia.” Para sobrevivir, no es raro que las personas transgénero se involucren en la prostitución y una persona en esa situación necesita pruebas periódicas para detectar infecciones de transmisión sexual y el VIH”, asegura.

El director interino de enfermedades transmisibles en la región europea de la OMS, Masoud Dara, ha destacado la importancia de que las personas transgénero tengan el mismo acceso a los servicios de salud, incluida la prevención y atención del VIH que las demás personas.

“La adopción de la ‘DCI-11’ por los países es un primer paso vital para eliminar las barreras legales a la atención. Eso ayudará a detener el estigma y la discriminación y acelerará el progreso hacia una verdadera cobertura de salud universal”, declaró.