La incidencia de suicidios en Sonora se ha incrementado significativamente, y en 2017 ocupaba el tercer lugar a nivel nacional.

Por: Fabiola Navarro

En 1990, la estadística de quienes se quitaban la vida era de 3.7 por cada 100 mil habitantes, y en 2016 pasó a 8.5 habitantes.

El grueso de la población suicida, según expertos, se ubica en edad productiva de 25 a 44 años de edad; sin embargo, hay una estadística alarmante de suicidios juveniles.

Para prevenirlos, se han desarrollado estrategias por parte del sector educativo y el de salud, también las instancias encargadas de velar por los derechos de niños y adolescentes.

Hernán Terminel Apodaca, titular de la Procuraduría de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes, destacó que están por cerrar un convenio con la Secretaría de Educación y Cultura (SEC), para llevar programas y pláticas preventivas a todas las escuelas de nivel básico.

Dijo que aun cuando ya se dan estas pláticas, lo hacen únicamente donde se les solicita. “Nos llaman directores y nos piden intervenir en casos, porque no saben cómo actuar; sin embargo, estamos por signar un convenio con la SEC, con el propósito de crear un programa base que no sea por solicitud sino de forma programada”.

Señaló que cuando se detecta un menor con conducta suicida, interviene Trabajo Social para visitar a la familia.