Fue puro salvajismo en el desierto. Así lo describió el cronista Gardy Ló­pez, publirrelacionista de la empresa Top Rank, que co­manda el legendario Bob Arum.

Gardy se unió al conglomera­do de periodistas de todo el orbe que reconocieron la calidad del mexicano Miguel “Alacrán” Berchelt, luego que el quinta­narroense hizo una contunden­te defensa del cinto absoluto de peso superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) con­tra su compatriota Francisco “Bandido” Vargas.

La esquina del retador deci­dió dejarlo sentado en su ban­quillo luego de seis trepidantes asaltos ante 4,424 emocionados fanáticos en la Tucson Arena.

No hubo venganza.

Berchelt (36-1, 32 antes del lí­mite) volvió a derrotar a Vargas (25-2-2, 18 KOs) por nocaut téc­nico. Esta vez no fue muy distin­to a aquella noche del 28 de ene­ro de 2017 en Indio, California, cuando el réferi debió intervenir en el undécimo episodio.

En aquella ocasión, Vargas estaba cortado desde el tercer round en el puente de la nariz por un golpe limpio; tenía otra herida en la ceja derecha por un izquierdazo en el cuarto giro, y sumaba un corte arriba del ojo izquierdo a causa de un choque descabezas accidental en ese mismo cuarto giro.

El reciente sábado, Fran­cisco tenía un ojal en la ceja izquierda desde el tercer round y su cara estaba muy inflama­da, sobre todo del lado derecho. Era clara la diferencia en velo­cidad de manos y la cantidad de golpes que recibía, y los que lograba acertar.

GUERRERO GENUINO

“Hice lo que dije que iba a hacer en el ring. Y lo que es más importante, quiero agra­decer a Francisco Vargas. Es un verdadero guerrero mexi­cano, y más que nada, quiero decir que él me dio mi primera oportunidad de un título mun­dial. Entonces, era justo que le diera una oportunidad de recu­perarlo. Pero su esquina hizo lo correcto al salvarlo de mayor castigo”, externó Berchelt.

“Quiero demostrar que soy el mejor 130 libras del mundo “exclamó”. En dos semanas, es­tará Jamel Herring enfrentán­dose a Masayuki Ito (monarca de la WBO). Quiero el ganador de esa pelea porque no quie­ro dejar ninguna duda sobre quién es el mejor peso super­pluma del mundo”.

Por su parte, Vargas ma­nifestó: “Voy a hablar con mi equipo y veremos qué pasa en el futuro”.