Pues como digo una cosa, digo otra.

¡Cómo sufre el Contralor Mu­nicipal, José Leovigildo Guerra Beltrán!

Y no crea usted que es porque no desea que se sepa su segun­do nombre, por eso siempre pone sólo una L cuando escribe.

Su gran dilema es que, debi­do a la presión de Cabildo para conocer de casos de corrupción de los dos anteriores trienios, no sólo estaría obligado a investigar a su propio hijo José Guerra Fourcade, ex director de Desarrollo Económico durante el trienio de Faustino Félix Chávez, sino a su pariente Ma­rio Guerra Esquer.

Y es que ese constructor muchachito, ligado a la empresa Terplan, se desempeñó como regidor durante la pasada adminis­tración y fue uno de los constructores más beneficiados durante el gobierno de Rogelio Díaz Brown, al igual que su familia.

Los actuales regidores solicitan al Contralor que investigue la administración de ambos ex alcaldes, con quienes de alguna manera Guerra Beltrán está relacionado.

Entonces, hay que comprender a Leovigildo, pues. No es cualquier reto el que tiene enfrente, pues en sólo seis meses de trabajo en el Ayuntamiento ya ha perdido la credibilidad de años de labor como Contador Público certificado.

Y todo por proteger a la familia.

TAQUERÍAS FIFÍ

Sin irse muy a fondo, y sin ser muy inteligentes, podemos deducir que Martha Elena Ramírez Calderón no anda en el barco de Andrés Manuel López Obrador.

Y vea por qué: la Comisaria de Cócorit hizo inconformarse a los comerciantes originarios de Cócorit y les dijo que no podrían establecerse en Semana Santa sobre la plaza, pues representan un peligro latente para los visi­tantes y además se deben cuidar las “inexistentes” áreas verdes.

Pero curiosamente ya se comienzan a ver en la plaza a algunos restaurantes foráneos que sin el menor pudor colocan sus estructuras sobre las “áreas verdes”.

Ante esta situación, los comerciantes de Cócorit argumentaron que hay preferencia por los negocios “fifí” que tanto odia el Jefe de la Nación, mientras los habitantes de Cócorit son despreciados y por ello han decidido instalarse a la fuerza para esta tempora­da.

Esperamos que salga bueno el Wakabake

NEPOTISMO PURO EN OOMAPAS

Bueno, ¡cómo dan de qué hablar en este gobierno!

Ya están enviando a las redacciones las “listas” de los nuevos integrantes del Sindi­cato de Trabajadores de Ooma­pasc y resulta que está llena de puros familiares de quienes trabajan ahí.

Y si no, lea lo que dicen: Noé Franco Leal es hijo de su padre del mismo nombre. ¡Faltaba más!

José Armando Soto Martínez es primo hermano de Rafael Martínez Soqui, otro sindicalista, y

Francisco Javier Flores Duarte es hijo de Arturo Flores.

Y por si no fuera suficiente, dicen, Federico Chan ya enlistó a su hija Anivid Chan Mendívil en las filas sindicalistas, mientras que Ana Búzani es orgullosamente nepotista debido a Ismael Castellanos Búzani y Miriam Guadalupe Herrera Valdez es la esposa de Ramón Gámez.

Un solo grito se dejó escuchar cuando alguien leyó esta lista: ¡No te acabes Oomapas!

RICARDO PARA VICEGOBERNADOR

Dicen por ahí que Ricardo Bours Castelo anda de nuevo tras el puesto de Vicegobernador. Ya lo fue con su hermano Eduardo.

Pero ahora anda paseando por todos lados a Ernesto, “el Borrego”, Gándara, que será presentado hoy en la sociedad cajemense durante el cumplea­ños de Cristóbal Blancas Virgen.

Y la raza se pregunta: ¿habrá alianza y en su momento Bours Castelo asumirá la Viceguber­natura o cuál es la estrategia?

O bien si se vale la reelección, aunque diferida, en ese puesto.

Pero mientras son peras o manzanas, los políticos que as­piran a algo en 2021 hoy se de­jan querer por el pueblo aunque mañana, si ganan, se olviden de él.¿Un ejemplo? Cajeme en la cuarta transformación.