Sería como los cascos azules de la ONU, dice el presidente

APRO.-

Al refrendar su defensa de la Guardia Nacional con mando militar, el presidente Andrés Manuel López Obrador afir­mó que la nueva corporación podría ser el equivalente a los cascos azules de la ONU pues, abundó, el Ejército Mexicano es diferente a otros del mundo: “no es gol­pista y es respetoso de la sociedad civil”, dijo.

El mandatario ofreció su rueda de prensa matutina en Apodaca, Nuevo León, donde encabezó una reunión efec­tuada en el Campo Militar de la Séptima Zona, la primera de seguridad efectua­da fuera de la Ciudad de México, donde puso como ejemplo a los cascos azules, las fuerzas de paz de la ONU, para dar una idea de lo que sería, según él, la Guardia Nacional.

“(La Guardia Nacional) podría ser el equivalente de los cascos azules y, hay, de parte del Ejército Mexicano una actitud de respeto a los derechos humanos y yo le tengo confianza al Ejército Nacional”, dijo, en presencia del gobernador Jaime Rodríguez Calderón.

Luego señaló que el Ejército Mexicano es diferente a otros del mundo, pues no es golpista, es respetuoso de la sociedad civil, integrado “por pueblo uniformado”, con altos mandos que son ajenos a los po­deres económico y político de México, fac­tores que ayudarán a dar un enfoque de seguridad pública a la defensa nacional.

López Obrador defendió nuevamente la creación de la Guardia Nacional, y reiteró la necesidad de reformar la Cons­titución para que la función de las Fuer­zas Armadas se encuadre en el marco jurídico y siga procurando la seguridad pública de México, como lo han hecho en los últimos años.

“Queremos aplicar este plan en algu­nas regiones, como lo estamos haciendo, pero lo queremos aplicar en todo el país, y para eso necesitamos más elementos y que podamos usar la experiencia y participación de los soldados y marinos Sedena y Marina porque actualmente la Constitución impide que las Fuerzas Ar­madas puedan hacer labor de seguridad pública”, dijo.

Luego de la conferencia de prensa, López Obrador se trasladó al Centro de Monterrey, en terrenos del Parque Fun­didora para inaugurar el nuevo Salón de la Fama del beisbol mexicano.