Andrés Manuel López Obrador se pronunció en contra de que se reforme la Ley de Petróleos Mexicanos para incrementar las facultades del director de la empresa y restarle al Consejo de Administración.

Aseguró que su Administración no tiene la intención de impulsar ningún cambio al Gobierno corporativo de la petrolera e incluso se pronunció en contra de la iniciativa del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que hoy se discute en la Cámara de Diputados.

La Cámara de Diputados tiene programado aprobar mañana, en comisiones, el dictamen que reforma la Ley de Petróleos Mexicanos, con base en iniciativas presentadas por legisladores Morena, el partido fundado por López Obrador y el que lo llevó al poder en la elección del 2018.

La propuesta ha generado críticas y preocupación en el sector financiero, en medio de la baja de las calificadoras a la deuda de Pemex y de los cuestionamientos al plan de rescate anunciado para la empresa.

De concretarse los cambios, el Consejo no podrá sesionar sin la presencia del director, quien estará facultado para proponer el plan de negocios de la empresa, ajustar los precios de los bienes y servicios que produzca, determinar las reglas para la operación del sistema de información pública sobre sus proveedores y contratistas.

También podrá aprobar las políticas de recursos humanos y de remuneraciones, nombrar y remover a los directivos que ocupen cargos en las dos jerarquías inmediatas inferiores y concederles licencias.

La reforma podría subir al pleno de la Cámara baja en la sesión del jueves 21 o del martes 25 de febrero, pero es considerada como una de las prioridades legislativas de Morena y sus aliados en este periodo ordinario de sesiones.