De Tepic a Mexicali, hasta en calles duerme

Versa un dicho "a quien juzga mi camino, le presto mis zapatos" y fácilmente podría aplicarse para Jesús Efraín Leyva quien, a sus 46 años de edad, aún viaja periódicamente desde su natal Tepic, Nayarit, hasta Mexicali, donde trabaja como jornalero, aun cuando para ello deba dormir en las calles de las ciudades por donde va pasando.


Por: Fabiola Navarro

Por sus pies cansados, su rostro cenizo y maltratado por el clima y el sol, su cabello desaliñado y su dentadura incompleta, la gente le suele juzgar, sin saber las travesías que Jesús Efraín pasa para llevarle sustento a su esposa y su señora madre.



"La gente me juzga, yo no soy un ratero o asaltante, simplemente por necesidad debo dormir en las calles y viajar de trampa en el tren, porque si no gastaría mucho dinero y no podrían darle dinero a mi esposa ni a mi madre. Cada regreso, llego a Ciudad Obregón a descansar y lo hago aquí debajo de este lugar (Biblioteca Pública), porque es seguro, si llueve no me mojo, hay luz y pasan policías"

, comentó mientras cenaba un pan telera con queso y se pasaba el bocado con licor de caña, de esas de las más económicas, pero que le servía para soportar el frío.



A la mañana siguiente, Efraín emprendería de nuevo su viaje para regresar con su esposa y su madre a Tepic, llevando puesto una delgada camisa, un pantalón y un par de huaraches, porque sus tenis se los robaron al llegar a Cuidad Obregón.