Darinka de Ciudad Obregón, vence cáncer con 120 quimioterapias

Darinka de Ciudad Obregón, vence cáncer con 120 quimioterapias

A

Darinka Ulloa Aguilar

le diagnosticaron

leucemia

linfoblástica aguda a los 6 años de edad, llevó tres años y medio de quimioterapias en el IMSS de Ciudad Obregón



Por: Alma Aguilar



Dentro del marco del Día Mundial contra el Cáncer, personas alrededor del mundo se unen para hacer conciencia sobre el cáncer y la labor que juntos se puede hacer para priorizar la salud.





Es así como a la pequeña Darinka Ulloa Aguilar, quien a sus seis años fue diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda en el mes de septiembre del 2016, fue bendecida por las oraciones de sus familiares y allegados.



La historia de Darinka inició cuando comenzó a sentir malestares de dificultad para respirar y dolor en el pecho, por lo que su madre, la señora Alba Aguilar acudió al médico para realizarle unos estudios sin imaginarse la batalla a la que se enfrentarían ella y su pequeña hija.



"Alrededor de una semana fue la realización de varios estudios sin ninguna sospecha a lo que podría tener mi hija, pero desafortunadamente en los resultados se le diagnosticó leucemia aguda linfoblastica (cáncer en la sangre)", compartió la señora Alba Aguilar.



Al dar a positivo a la sospecha de los doctores, inmediatamente la niña se ingresó al área de Oncología Pediátrica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde empezó su tratamiento de 120 semanas de quimioterapias.



"En ese lapso tuvo dificultades, fue un proceso muy doloroso para ella; por lo fuerte de las quimios se ponen en riesgo otras dificultades que se presentan a parte de cargar ya con la enfermedad".



 


INICIA LA LUCHA


 



La pequeña Darinka inició a finales de agosto con los malestares, aunque la mamá le hacía exámenes de rutina cada año no dieron positivo o detección a alguna enfermedad.



La pequeña inició con esta batalla a la edad de seis años, en su largo proceso de tres años y medio, recibiendo quimioterapia por semana de las cuales a veces las recibía en el hospital ambulatoriamente, asimismo, le practicaban laboratorios y consultas.



"Al principio del tratamiento para Darinka esta situación fue muy difícil porque desde que ingresó al nosocomio duró alrededor de un mes y medio internada, sin poder salir ni que la visitara su propia familia ya que se encontraba aislada".



 


UN GRAN APRENDIZAJE


 



Siendo una niña muy aplicada, esforzada y dedicada; a tan corta edadle dejó mucho aprendizajey la ha hecho madurar, por lo que durante su lucha por salir adelante, le encontró sentido a lo que vivía en esos momentos, empezó a valorar muchas cosas cuando regresaba a su casa, como dormir en su cama, comer, pero sobretodo ir a la escuela, que es lo que más le pesaba.



Siendo una niña muy aplicada y responsable, y a la vez perfeccionista, la pequeña comparte que fue un proceso difícil pero que es algo que tuvo que hacer, lo cual le resultó muy esperanzador ya que le quedó muy claro que hay cosas más importantes como lo es la salud, y que ella vino aquí a ser feliz y lo demás no importa.



Una de las bendiciones más grandes paraDarinka son las muestras de cariño, el apoyo espiritual, emocional, económico y en todos los sentidos, pues siempre estuvo su familia y personas que incluso no ha conocido y no conoce.



 





"Primero no me sentía agusto, pero me acostumbré a las consultas, a las quimioterapias y a los piquetes de las enfermeras porque yo sabía que eso me iba a curar", relató la pequeña.



También, comentó que cuando volvió a la escuela, le costó adaptarse a los niños, a que la vieran diferente, a comentarios mal intencionados por parte de algunos compañeros, y a salir de nuevo y encontrarse con el mundo que la rodeaba.



 


APOYO Y CARIÑO


 



"Cadenas de oración de personas desconocidas que sabemos que gracias a ellos estamos ahorita con la bendición de Dios porque pidieron con fe y mucha esperanza lo que yo en su momento no podía hacer", compartió la mamá de la pequeña.



Darinka, quien tocó la campana el pasado 23 de enero, actualmente tiene nueve años y cursa el cuarto año de primaria en el Colegio Liceo Excell, lleva una vida de actividades como normalmente lo hacía antes de la enfermedad y que hoy por hoy se siente muy feliz y bendecida.