Y al abrir los ojos, su casa ya no estaba

Y al abrir los ojos, su casa ya no estaba

Con el agua del Cuchujaqui, toma dormidos la tormenta a vecinos de Masiaca

 

 

 

Fabián Pérez

En un abrir y cerrar de ojos, Fidel Valenzuela y su esposa Lucía Félix lo perdieron todo. Su vivienda construida a base de adobe colapsó con el agua de las lluvias que provienen del arroyo Cuchujaqui, ubicado en los límites entre Álamos y Masiaca, Navojoa.

 

 

La creciente los sorprendió cuando estaban prácticamente dormidos. Eran las 11:00 de la noche del jueves cuando empezaron a notar que ingresaba agua a su pequeña casita.

 

 

La pareja residente de Loma de Masiaca, aseguran que tenían apenas unos meses que habían levantado con mucho sacrificio su vivienda, cuando de repente la vieron colapsarse, debido a la gran cantidad de agua que llegó a su localidad.

 

 

Además de perder un refrigerador, un televisor, papeles, ropa y colchonetas, la creciente arrasó con los ladrillos y un horno con el cual los elaboraba.

 

 

Si oiga, de un de repente llegó un bolón de agua, la verdad no nos dio chance de sacar nada, ya que todo fue muy rápido, cuando nos dimos cuenta el agua ya la teníamos hasta el cuello, narró.

 

 

Hasta esta tarde la pareja y una de sus hijas esperaban a que bajara el nivel del agua para acercarse a la vivienda.

 

 

Los afectados piden el apoyo de las autoridades correspondientes para que valoren el lugar, ya que aseguran que otras familias también perdieron sus viviendas por esta creciente de agua.

 

 

Hasta ahorita no ha llegado nadie, solamente vino el comisario a tomar unas fotos, pero ya no supimos nada de él, ojalá alguien nos pueda venir a ayudar, externó.

 

 

Cabe mencionar que esta creciente se debe a los escurrimientos de agua, producto del desbordamiento del arroyo Cuchujaqui que también dejó incomunicadas a cientos de familias de Basiroa y de otras localidades del Municipio de Álamos.

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