Su virtud: lavar autos con un brazo

Su virtud: lavar autos con un brazo

A Manuel de Jesús no lo detienen los obstáculos y busca ser el mejor

 

 

 

Oviel Sosa

Manuel de Jesús Rodríguez Sujan es un adolescente que, a base de dedicación y esfuerzo, sale adelante en su día a día, sorteando las complicaciones propias que representan el no contar con un brazo. Pero para él no existen limitantes, sólo las que uno se traza en la mente, por tal motivo, a pesar de su corta edad, muestra una gran madurez y ganas de superarse con el objetivo de crecer en todos los ámbitos para construir un mejor futuro para él y su familia.

 

 

“Para mí no hay dificultad, porque puedo hacer todo lo que hace una persona normal. Hago de todo, hasta a la albañilería le entro. Que no tenga mano no me da para abajo”, expresó.

 

 

Manuel tiene 16 años de edad y compartió que su mamá le dijo durante el embarazo se presentó un eclipse de sol, que fue factor para que su brazo izquierdo no se desarrollara de forma completa.

 

 

Actualmente trabaja en un lavado de carros que se ubica por la calle Cananea, entre 5 de Febrero y Lago Superior en la colonia Real del Sol, al norte de Ciudad Obregón.

 

 

Ahí se emplea al máximo, enseñando un gran sentido de responsabilidad, ímpetu y compromiso, aspectos que le han ayudado para ser considerado un empleado ejemplar, que hace su labor con calidad a la par de un trabajador convencional.

 

 

Manuel vive con una tía en la colonia Cajeme, de donde se desplaza a pie para llegar puntual a su trabajo. Con el dinero que obtiene en su jornada aporta para los gastos de su casa; además, ahorra para el pago de la inscripción que le permita ingresar a la preparatoria.

 

 

El joven manifestó que busca entrar al Cecytes, pero que todavía le faltan mil pesos para cubrir el monto de inscripción.

 

 

Por ello, con la intención de seguir sus estudios, porque en su mente se ha trazado cursar el bachillerato para después ingresar a la universidad y convertirse en abogado, toma la franela y limpia con ánimo cada auto que le toca. Después lo detalla y le agrega brillo para dejarlo impecable y que el cliente quede satisfecho por la labor que efectuó para obtener el pago que le ayude a sumar para sus estudios.

 

 

Trabaja de ocho de la mañana a ocho de la noche, de lunes a domingo, pero el miércoles descansa. El encargado del negocio donde trabaja indicó que es una persona muy aplicada.

 

 

Junto a Manuel se encuentra Arnoldo, quienes forman un equipo especial, porque el joven de 21 años de edad presenta problemas de capacidad intelectual, por lo que nunca fue a la escuela y eso fue determinante para que no sepa leer ni escribir y a pesar de ello cumple de forma eficiente con la labor que se le asignó: aspirar y detallar los interiores.

 

 

Manuel de Jesús no quita el dedo del renglón y desea verse muy pronto ingresando a un salón de clases, y de igual manera seguirá por las tardes trabajando en el lavado, porque no se puede dar el lujo de quedarse sin ingresos, pues de ellos depende para costearse sus gastos y aportar en su hogar.

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