Retrospectiva de Cajeme… ¡Mataron al Machi!

Retrospectiva de Cajeme… ¡Mataron al Machi!

Por: Sergio Anaya

La espesa neblina que cubría la ciudad aquella noche está en el recuerdo de muchos cajemenses.
Y los disparos que segaron la vida del “Machi” López quedaron grabados para siempre en la memoria de sus hijos y de Pedro Arana, que estaba de visita en esa casa de la calle Coahuila.
Era el 26 de noviembre de 1953; poco días antes Maximiliano “Machi” López había descubierto un fraude cometido por dirigentes de la Unión de Sociedades de Crédito Ejidal del Valle del Yaqui.
Los autores eran sus enemigos políticos y él había prometido que los exhibiría públicamente. El “Machi” era considerado como uno de los líderes más honestos y combativos del sector ejidal y ahora tenía un argumento para deshacerse de aquéllos que amenazaban con la organización formada a base de sacrificios y trabajo.
Afuera, en el campo y la ciudad, el ambiente era tenso, pero esa noche el “Machi” estaba refugiado en la placidez de su hogar revisando algunos documentos, cuando alguien tocó la puerta con cierta premura.
Se levantó su hija Evangelin y se asomó por una puerta: “¿Quién es”?
“Lupe López de Quetchehueca”, contestaron desde la banqueta.
Evangelina pasó el recado a su padre y regresó al fondo de la casa. Apenas se estaba acomodando cuando escucharon los tiros.
Corrieron a la puerta y encontraron a su padre moribundo.
En la mañana siguiente la noticia corrió de boca en boca por toda la ciudad y el Valle del Yaqui:
“¡Mataron al Machi!”
No hubo misterio en el asesinato del “Machi” López. Desde el día de su muerte nadie dudaba de la identidad de sus verdugos, los llamaban con sus nombres y conocian los móviles del crimen.
Los vieron cuando subían a una camioneta Ford estacionada frente a la casa de la víctima, para perderse entre la neblina que cubría la ciudad esa noche; y pocos minutos después los vio el niño Adalberto Rosas López, cuando se estacionaron frente a su casa, en la calle Miguel Alemán.

Dejar un Comentario