Retos de los próximos alcaldes

Rafael Robles Flores (Director del Tec de Monterrey, Campus Navojoa)

Se están disputando 72 alcaldías en Sonora. Dentro de esta bulla política, los candidatos se valen de muchas promesas de campaña, relacionadas con obras y proyectos diversos para sus comunidades. Sin embargo, muchas de esas obras no van a depender directamente de sus presupuestos municipales, sino de la gestión y buena relación ante instancias estatales y federales. Y estas inversiones públicas estarán acotadas por la manera como queden configurados el Ejecutivo y el Congreso Federal.
Ahora bien, ante la incertidumbre por el futuro del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN) y las fluctuaciones en el tipo de cambio, entre otras variables de mercado interno y externo, no hay claridad de ese impacto sobre las participaciones federales hacia los municipios en los próximos presupuestos.
De ahí que se requiere revisar el área de influencia real de los próximos presidentes municipales en nuestro Estado.
A continuación, algunas ideas sobre los retos de los próximos alcaldes:
1) Honradez: México ocupa el lugar 135 de 180 países en temas de corrupción. Hay un hartazgo ciudadano por los escándalos de corrupción en los tres niveles de Gobierno y los municipios no son la excepción. Como primer reto, un alcalde requeriría compartir su 3de3 (declaración patrimonial, fiscal y de intereses), junto con sus principales funcionarios. Si un alcalde no está dispuesto a publicar su 3de3, pone en duda su real interés al dirigir el destino de un Municipio. Y en el mismo tenor está la rendición de cuentas de su administración.
2) Equipo de colaboradores sólido: Un buen alcalde requiere un grupo de profesionistas expertos en las diversas dimensiones de un Municipio. Salen muy caros funcionarios sin la preparación, experiencia, ni madurez integral para resolver de manera adecuada las diversas problemáticas que tiene una ciudad. El reto es que los alcaldes soliciten ternas a la sociedad organizada con perfiles de alto desempeño y vocación auténtica para la transformación de sus dependencias. La clave del éxito del Ejecutivo Municipal será la calidad de sus funcionarios, apoyado en sus decisiones por la sociedad organizada.
3) Participación ciudadana: Ha sido la norma que un candidato busque, hasta debajo de las piedras, a todos los ciudadanos que se pueda encontrar en su camino para solicitarle su voto. Sin embargo, a su llegada al poder no toma en cuenta a los ciudadanos en la elaboración de prioridades a través de un presupuesto participativo, por ejemplo. En el reto de la inclusión ciudadana en las decisiones de políticas públicas están el implementar un comité ciudadano de compras, un comité ciudadano de licitaciones para la obra pública, un consejo ciudadano de contraloría, un consejo ciudadano con mayores facultades ejecutivas en paramunicipales, como los organismos operadores de agua potable; un consejo ciudadano que apoye el desarrollo económico o la seguridad pública, entre otros. En cada ciudad hay liderazgos ciudadanos dispuestos a aportar sus talentos y tiempo para la mejora del Municipio. Sólo es cuestión de la voluntad del presidente municipal para sumar realmente estos talentos ciudadanos. En la experiencia, algunos alcaldes evitan que ciudadanos cualificados coadyuven en las decisiones comunitarias.
4) Finanzas sanas: Un presidente va a administrar los recursos de una comunidad. De ahí que si no maneja eficientemente herramientas como planeación estratégica, administración óptima de recursos humanos y financieros, análisis de proyectos, entre otros, difícilmente podrá encauzar adecuadamente a su equipo de trabajo y a una ciudad. Todos los municipios tienen como reto reducir el gasto corriente y aumentar el gasto estratégico en inversión. Urge un reordenamiento municipal que disminuya la nómina de confianza y el gasto de operación para invertir en equipamiento para la seguridad pública, los servicios y espacios públicos, por ejemplo.
5) Visión globalizada: En el mundo globalizado en que vivimos, se busca un alcalde que promueva la inversión en su región y así propicie el crecimiento económico y social. Un alcalde que sea capaz de unir fuerzas entre los sectores empresariales, sociales y universitarios que permita la consolidación de un proyecto real y tangible de desarrollo económico. Si la gestión de un alcalde no le agrega valor para atraer y retener inversiones, va propiciando un Municipio con un futuro incierto para sus gobernados.
6) Cultura de servicio al ciudadano: Necesitamos que los ayuntamientos ofrezcan un mejor servicio de calidad a la ciudadanía; mejorar los tiempos de respuesta a las áreas de oportunidad en seguridad pública, servicios públicos, agua potable, espacios públicos, etc. El reto es mejorar procesos apoyados por las nuevas tecnologías y un recurso humano que esté con la camiseta puesta hacia los ciudadanos, que son su razón de ser.
7) Madurez humana: La ciudadanía espera tener un líder municipal con una sólida formación humana. Una persona que es congruente entre lo que dice y hace. Una persona responsable, trabajadora, con capacidad para escuchar a los demás, proactiva, entusiasta, que no se confronte con los ciudadanos que piensan distinto a su persona. Un alcalde que busque más el beneficio de la comunidad y no el personal, familiar o el de su partido.
Obviamente, existen otros factores que, por falta de espacio, no podemos compartir. Pero dándole seguimiento a algunos de estos retos, más el apoyo de la ciudadanía, habría elementos para generar mejores resultados. Por eso pregunto: ¿cuál de los diversos candidatos tiene la voluntad de entrarle a estos retos? No se deje llevar por las apariencias de la mercadotecnia, ni los sentimentalismos sino por los hechos. Usted, ¿qué piensa?
@rafaelroblesf

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