¿Qué esperamos de los próximos alcaldes?

El próximo 16 de septiembre se estarán renovando las 72 alcaldías en Sonora. Será tiempo de pasar de las promesas de campaña a los hechos y resultados de quienes coordinarán esfuerzos y recursos en los ayuntamientos. En estos momentos no hay claridad sobre el flujo las participaciones federales hacia los municipios en los próximos presupuestos, ni de los proyectos que pueden ser bajados con éxito ante instancias estatales y federales.
De ahí que se requiere revisar el área de influencia real de los próximos presidentes municipales en Sonora; es decir, cuáles son las acciones donde tienen peso su gestión.
A continuación algunas ideas sobre algunas de las expectativas ciudadanas de los próximos alcaldes:
1) Honradez: México ocupa el lugar 135 de 180 países en temas de corrupción. Hay un hartazgo ciudadano por los escándalos de corrupción en los tres niveles de gobierno y los municipios no son la excepción. Como primer reto, un alcalde requeriría compartir su 3 de 3 (Declaración patrimonial, fiscal y de intereses), junto con sus principales funcionarios. Si un alcalde y su equipo no están dispuestos a publicar su 3de3, pone en duda su real interés al dirigir el destino de un Municipio. Y en el mismo tenor está la rendición de cuentas, es decir, hacer pública el 100% de información de la administración municipal.
2) Equipo de colaboradores sólido: Un buen alcalde requiere un equipo de profesionistas expertos en las diversas dimensiones de un Municipio. Salen muy caro los funcionarios sin la preparación, experiencia, honradez ni madurez integral para resolver de manera adecuada las diversas problemáticas que tiene una ciudad. Ha sido común administraciones municipales de cuates, compadres y familiares sin el perfil para desempeñar una responsabilidad pública. La clave del éxito del Ejecutivo Municipal será la calidad de sus funcionarios, apoyado en sus decisiones por la sociedad organizada.
3) Finanzas sanas: Un presidente va a administrar los recursos de una comunidad. Todos los municipios tienen como retos reducir el gasto corriente y aumentar el gasto estratégico en inversión. Urge un reordenamiento municipal, apoyado por instituciones y ciudadanos expertos, que disminuya la nómina de confianza y el gasto de operación para invertir en equipamiento para la seguridad pública, los servicios públicos e infraestructura vial, por ejemplo. Llama la atención que administración tras administración se van sumando sindicalizados, nómina de confianza, gasto corriente, pasivos laborales y se va mermando la calidad de los servicios a los ciudadanos. No hay dinero que alcance con la irresponsabilidad de estar aumentando año tras año el gasto corriente.
4) Participación ciudadana: Ha sido la norma que un candidato busque hasta debajo de las piedras a todos los ciudadanos que se pueda encontrar en su camino para solicitarle su voto. Sin embargo, a su llegada al poder no toma en cuenta a los ciudadanos en la elaboración de prioridades a través de un presupuesto participativo, por ejemplo. En cada ciudad hay liderazgos ciudadanos dispuestos a aportar sus talentos y tiempo para la mejora del municipio. Sólo es cuestión de la voluntad del presidente municipal para sumar realmente estos ciudadanos. En la experiencia, muchos alcaldes evitan que ciudadanos cualificados coadyuven en las decisiones comunitarias. ¿Cuál es la razón para no apoyarse en los ciudadanos para una mejor toma de decisiones buscando el bien común?
5) Cultura de servicio al ciudadano: Necesitamos que los ayuntamientos ofrezcan un mejor servicio de calidad a la ciudadanía; mejorar los tiempos de respuesta a las áreas de oportunidad en seguridad pública, servicios públicos, agua potable, vialidades, etc. Se sigue atendiendo en el escritorio, por teléfono y con cuadernos, lo que ha llevado a ineficiencias y pésimo servicio al ciudadano. El ciudadano espera recibir en tiempo en forma los servicios municipales 24 horas, los 365 días del año. Algo tienen que aprenderle los ayuntamientos al éxito de las tiendas de conveniencia. El reto es mejorar procesos apoyados por las nuevas tecnologías y un recurso humano que esté con la camiseta puesta hacia los ciudadanos, que son su razón de ser.
6) Atraer inversión nacional e internacional: Ha sido una pauta la emigración de habitantes del sur de Sonora a otros puntos del país por la falta de oportunidades de más y mejores empleos en la región. Se requiere una administración que promueva la inversión en su región y así propicie el crecimiento económico y social. Un alcalde que sea capaz de unir fuerzas entre los sectores empresariales, sociales y universitarios que permita la consolidación de un proyecto real y tangible de desarrollo económico. Si la gestión de una administración no le agrega valor para atraer y retener inversiones, va propiciando un municipio con un futuro incierto para sus gobernados. Sin desarrollo económico, por ejemplo, el sur de Sonora continuará con altos grados de marginación y pobreza.
Obviamente, existen otros factores que por falta de espacio no podemos compartir. Las expectativas ciudadanas son altas hacia las nuevas administraciones. Los ciudadanos esperamos mejores resultados y eso requiere de las autoridades visión compartida, planeación, ejecución en tiempo y forma, innovación, austeridad, escucha, vinculación real y efectiva con los diversos sectores, digitalización de servicios, entre otros. Si esto no ocurre, los ciudadanos pagarán la factura con su voto en 3 años a nuevas propuestas. La moneda está en el aire. ¿Su municipio pinta para darle una buena vuelta a la tortilla, con alto impacto a los ciudadanos? Usted, ¿qué piensa?

@rafaelroblesf

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