Padece Álamos crisis del agua

Padece Álamos crisis del agua

Gerardo Armenta (Segunda Parte)

Para el alcalde electo de Álamos, en realidad existe una crisis en el renglón del agua en el Municipio.

Víctor Manuel Balderrama Cárdenas sostiene:-Sí hay una crisis. Esta es una situación que la conocemos. Se tienen inversiones programadas y a punto de obtener las licitaciones para que se hagan los trabajos. Como ejemplo, puedo citar el acueducto que se hará desde la cuenca del Río Mayo y que traerá agua hasta Alamos.

-¿El problema del agua es añejo aquí?

-Es un problema fuerte desde hace mucho tiempo. No se genera nada más en la cabecera. Hoy existen localidades que también lo sufren. Hay comunidades que año con año se tienen que atender con tandeos y el servicio de pipas. Yo creo que necesitamos crear las condiciones para buscar nuevas fuentes de agua y servir así a los lugares de Álamos donde más se sufre por este problema. Tenemos comunidades que están en los límites con Sinaloa como Palo Chino, Guamúchil, Cieneguita. Todo ese sector, cada vez que llegan los tiempos de sequía, representa una dificultad tremenda para la gente. Su principal actividad económica es la ganadería. La gente debe tomar decisiones en relación con los animales que tiene. Pero hay proyectos para generar inversiones. Nosotros nos comprometimos en campaña para ayudar a esa gente. Ya traemos un estudio. Y hay un recurso de 4 millones de pesos programado para este año.

-¿La gente sufre en Álamos por la falta de agua?

-Bastante. La gente sufre. Es un tema que está en una de las agendas principales de lo que va a hacer el Gobierno municipal entrante. Hay una inversión de 50 millones de pesos para el acueducto. De éstos, 25 millones serán del Estado y 25 millones son del Municipio por parte del fondo minero.
Una vez que esté el acueducto, esperamos que nos sirva para reforzar toda la infraestructura de agua que tenemos, como los pozos locales de la cabecera, los pozos que están en El Sabinito y los pozos que se van a hacer para el acueducto.

-¿Es posible resolver este problema?

-Sí lo es. Hay que trabajarlo como debe ser. Yo voy a tener especial cuidado de que se hagan las cosas como vienen marcadas en el proyecto. Si algo pretendo y quiero conservar, y lo voy a decir tal como debe decirse, es que mi origen es de aquí. Yo nací aquí en Álamos. Y quiero seguir teniendo el aprecio de la gente y la distinción que siempre nos han tenido. Y con esto me refiero a toda mi familia. Para nosotros esto tiene un valor muy importante. Y creo necesario decir que, en la jornada de este desarrollo que vamos a ocupar a partir del 16 de septiembre, siempre nos vamos a enfocar a hacer las cosas bien. Y si no es así, habrá que darle alguna explicación de por qué se falló o por qué se no pudieron hacer las cosas. Pero algo importante aquí va ser la comunicación entre el ejercicio del Gobierno y la población alamense.

 

-¿Cabe en Álamos hablar de modernidad siendo un lugar que tiene muchas ataduras con el pasado?

-Son contrastes muy fuertes que deben analizarse. Siento yo que en la parte de toda esta riqueza que tenemos, tanto en el área urbana como rural, es necesario que la explotemos en el buen sentido. Debe buscarse la mejora de las condiciones de vida para la gente que habita esos lugares. Hay que acudir a los programas de conservación existentes para seguir desarrollando la economía del Municipio. Creo que no hay necesidad de entrar en un proceso de modernidad. Por ejemplo, el tema de la vialidad…
-En ese punto ya está la modernidad en Álamos: muchos carros en las calles, muchas motocicletas, mucha gente con celular en la mano…
-Sí. Esto es algo que viene generándose. Y muchas veces a partir de condiciones del exterior.

-¿La realidad es que muchos alamenses tienen carro?

-Puedo decir que cada familia ya tiene su vehículo. Hay muchas motos. Pero tenemos que crear programas para controlar el problema de la vialidad. Por costumbre, la gente se dedica a transitar alrededor del sector comercial y en el Centro Histórico. Y esa actitud propicia que tengamos contratiempos en esos lugares. Pero hay que fijarnos.
Tenemos que reconocer que el tema de la vialidad se ha vuelto complicado en Álamos. Y todavía más durante los fines de semana. Es entonces cuando resulta sumamente notorio que no se puede transitar normalmente por la ciudad.

-¿En Álamos ya es muy común que haya aglomeraciones vehiculares, peatonales?

-Así es. Y es que tenemos que hacer crecer esos espacios. Pero también resulta necesario que los propios prestadores lo vayan entendiendo. Por ejemplo, la Terminal de Autobuses se encuentra ubicada básicamente en el centro. Su ubicación representa un trastorno para la vialidad. Esto nos queda claro. Habría que dialogar con los propietarios para ver si ellos están dispuestos a remover la Central de Autobuses. Creo que ya se les facilitaron las condiciones que pidieron en el pasado. Por ejemplo, adoquinar el arroyo de La Aduana. Esta es obra que está debidamente concluida. De hecho, la terminal seguiría quedando en el centro de la ciudad. Pero, de todas maneras, removerla beneficiaría la vialidad citadina. Porque la terminal no quedaría en el Paseo Rosales. Se le removería prácticamente a espaldas de donde se encuentra hoy.

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