Otro navojoense candidato a la Presidencia de México

Corría el año de 1927 y el general Arnulfo R. Gómez, nacido en Navojoa, Sonora, en 1890, fue postulado como candidato a la Presidencia de la República por el Partido Nacional Antirreeleccionista (PNA) para suceder en el cargo a Plutarco Elías Calles.

 

 

Su carrera política y militar la inició al lado de Francisco I. Madero, después luchó contra Victoriano Huerta bajo las órdenes de Plutarco Elías Calles y también apoyó a Carranza contra los villistas y zapatistas. Además, había luchado al lado de otro navojoense, Benjamín Hill, en la defensa de Naco, Sonora, durante el sitio que sufrió esa plaza por parte de fuerzas maytorenistas formadas por yaquis, de septiembre de 1914 a enero de 1915. Posteriormente secundó el Plan de Agua Prieta, apoyando al llamado triángulo sonorense formado por Adolfo de la Huerta, Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón y, al asumir este último el poder, el general Arnulfo R. Gómez tomó el mando de la Primera Jefatura de Operaciones Militares y de la Guarnición de la Plaza de México.

 

 

En su Hoja de Servicios, elaborada por la Secretaría de Guerra y Marina, está asentado que a partir de 1921 se le encomendó la reorganización y el establecimiento de mecanismos de disciplina del Ejército Nacional Mexicano, por su experiencia e importantes conocimientos de la actividad militar. Así, como actividad medular de este cargo fundó en 1922 la “Revista Militar Marte”; en 1924 publicó su primer libro, un manual de ordenanza con el título de “El Centinela” y en 1926 su segundo libro titulado “Estudios Militares”. Un tercer libro que en el año de 1927 estaba en preparación, “Apuntes de Historia Patria Militar de 1910 a la Fecha”, nunca vio la luz porque lo impidieron las balas que acabaron con su vida y el material recopilado fue destruido por manos desconocidas.

 

 

Merecido título le otorga la maestra en Historia, Doralicia Carmona Dávila, de la Universidad de Guanajuato, a Arnulfo R. Gómez en la conferencia que brindó en 2016 para conmemorar 90 años de la publicación del libro “Estudios Militares” (Memoria Política de México, 2017, Edición Perenne); lo llamó “El hombre que quiso modernizar al Ejército”. Además, en este evento los descendientes del homenajeado donaron un ejemplar del documento “Copa General Arnulfo R. Gómez”, trofeo instituido por la Secretaría de Guerra y Marina en 1923 para reconocer la excelencia en el Ejército Nacional Mexicano. Otro calificativo que destaca la personalidad de este gran personaje navojoense es el que le brinda su bisnieto, Mark Gómez, en un video (https://www.youtube.com/watch?v=LByg31TLUXs) que muestra pasajes de la vida política y militar de Arnulfo R. Gómez y ahí lo llama “El hombre sin vicios”, un título que describe su rectitud y vida saludable que lo caracterizaban.

 

 

Arnulfo R. Gómez inició su campaña electoral en pos de la Presidencia de México el 3 de julio de 1927 en Orizaba, Veracruz. Desde el principio estuvo acompañado por el general Francisco R. Serrano (originario de El Fuerte, Sinaloa, y criado desde la edad de cinco años en Huatabampo, Sonora) con quien acordó sostener los principios de no reelección y armonía en las filas del PNA. Asimismo, el 21 de septiembre, veintitrés diputados expidieron una proclama contra una reforma constitucional que permitía la reelección.

 

 

Sin embargo, tras unos meses de una campaña estrujante, el Gral. Francisco R. Serrano y 13 de sus colaboradores y simpatizantes fueron aprehendidos y asesinados en Huitzilac, Morelos, el 3 de octubre, a manos de unos militares a las órdenes del presidente de la República. (Ignacio Almada Bay. “¿Cuál Triángulo Sonorense?” Nota Crítica. El Colegio de Sonora, Región y Sociedad, Vol. XX, No. 41, 2008).

 

 

La campaña electoral del general Arnulfo R. Gómez con la bandera de no reelección y constantes señalamientos hacia Calles y Obregón, duró poco menos de cuatro meses, cuando fue finalmente derrotado en Ayahualulco, Veracruz, por las tropas del general José Gonzalo Escobar el 10 de octubre. Se le sometió a un juicio sumario y fue fusilado junto a su sobrino, el coronel Francisco Vizcarra Gómez, en el Panteón de Coatepec, Veracruz, el 4 de noviembre de 1927.

 

 

Por último, cabe destacar el valor extraordinario del Ing. Vito Alessio Robles, quien era el presidente interino del PNA al recoger los restos del Gral. Arnulfo R. Gómez. Lo veló en su domicilio en un ambiente de terror, para luego conducirlo acompañado de valientes antirreeleccionistas al cementerio y despedirlo con estas palabras: “El alma joven de un viejo luchador remonta el vuelo”.

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