Obregón y sus aspectos positivos

Por: Francisco González Bolón

Uno que siempre anda pensando mal, diría que la noticia esa de que Hermosillo y Ciudad Obregón están en la lista de las poblaciones más habitables del país, no está nada bien.
Y es que, en principio, cuando se habla de esta ciudad, por ejemplo, a la mente nos vienen los problemas de violencia, los callejones sucios y apestosos, los baches de casi todas las calles, los edificios en ruina como mudos testigos de que alguna vez hubo prosperidad.
Pero si nos ponemos a reflexionar, es lógico pensar que Ciudad Obregón tiene muchas cosas positivas.
Atrás quedaron los nombramientos de “la ciudad más limpia” o “granero de México”, por citar unos cuantos, pero todavía tiene su encanto.
Para empezar, sus bien trazadas calles y avenidas. Los bloques o manzanas cuadriculadas, tanto en la ciudad como en el valle, le hacen una de las mejores comunidades para la circulación vehicular. Que haya quienes no sepan manejar bien o algunos semáforos desvencijados, esa es otra historia.
Además, puede ser una comunidad poco atractiva para unas vacaciones, pues carece de playas, pero tiene otros encantos como para el turismo de salud o de negocios.
Ni qué decir del turismo que puede practicarse a lo largo del Corredor Ecoturístico Esperanza-Oviáchic-Dique 10, donde existen parajes naturales que no le piden nada a otras poblaciones.
Aunque buena parte de esa zona pertenece al ejido Hornos, ya algunos de sus integrantes han comenzado a vender lotes que permiten contar con un predio donde disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor.
El río Yaqui, por lo menos hasta donde lleva agua, es un atractivo también, mientras que, además de sitios como la Laguna del Náinari y el museo Sonora en la Revolución, en la ciudad; el Museo de los Yaquis, en Cócorit; el rancho Tres Marías y sus juegos, se cuenta con un lugar poco promocionado pero muy bueno, que es el Parque Camping Safari, en el camino hacia Tesopaco.
A lo mejor tengamos que alejarnos un poquitín del pesimismo por el ruido de las balas, pero hay que pensar en lo atractivo de nuestra comunidad.
Vale la pena.

EN SUS MARCAS…
Todavía no llega el nuevo gobierno municipal y ya hay vecinos que están pensando en cómo van a ser designados los comisarios y delegados de Cajeme.
Por ejemplo, este jueves en la plaza pública de Cócorit, a partir de las seis de la tarde habrá un encuentro para “tratar el tema de la elección popular” del Comisario.
En redes sociales, la invitación muestra una serie de requisitos a reunir por quienes deseen estar al frente de la Comisaría. Uno diría que son muchos, y algunos de ellos inalcanzables, pero hay que soñar con que ahora sí habrá un servidor público que vea por la comunidad y no se interese solamente en las fechas de festivales que le dejen unos centavos en las arcas.
“Tomemos conciencia de tan importante tema y la necesidad que tiene la comunidad que tenga como requisito indispensable ser originario de Cócorit y que viva en él, responsable, con conocimiento de la problemática y necesidades del pueblo, propositivo, dinámico, cordial, con disposición de tiempo, humanitario, con capacidad de gestión, que le guste y sepa trabajar en equipo, que respete las tradiciones, usos y costumbres y defienda y cuide su patrimonio cultural y natural y valore a su gente, entre otras muchas cosas”, reza la invitación.
¿Y si le agregamos: que sea amigo de los nuevos dueños de Cócorit?
Digo. Por si algo faltaba.
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