“No soy maga”

“No soy maga”

Gerardo Armenta (Última parte)

Además de plantear que rendirá siempre cuentas con mucha transparencia a los navojoenses, la presidenta municipal electa, maestra Rosario Quintero Borbón, afirma que no trae consigo una varita mágica.
“No soy maga”, sostiene.
Al hablar sobre su salida de la administración panista como secretaria de Desarrollo Social, al frente de la cual estuvo año y medio, se sincera: fue simplemente un ciclo cumplido.

–¿Así, nada más?
–Si así lo decidieron quienes estaban al frente de la administración municipal por sus intereses particulares, o por los propios intereses de la administración, así fue.

– ¿Usted asumió con tranquilidad el hecho por el que salió de la Secretaría de Desarrollo Social?
–Cuando pasa esa situación y sabes que hiciste un buen trabajo, te retiras con la satisfacción del deber cumplido.

–¿Cómo se sintió usted, realmente?
–Lo único que te duele es que pudiste haber hecho más, pero para eso te faltó el tiempo que no te permitieron. Yo llevaba un paso excelente con apoyos para la gente y sí, es cierto, quedaron muchos expedientes sin concretar. Por eso, la esperanza de mucha gente quedó en el camino. Tal vez muchos concretaron esa esperanza, pero otros tantos no. Son los que se quedaron en el camino.

–¿Al salir del Ayuntamiento de
Navojoa matizó usted la idea de buscar la Alcaldía de Navojoa?
–No.

–¿Qué fue lo que sucedió?
–Cuando yo estaba en Palacio Municipal, en la Secretaría de Desarrollo Social, mucha gente ya pensaba en mí como una opción.

–¿Por qué la consideraban como una opción?
–Pienso que por el histórico que yo ya traía; es decir, con ese liderazgo político, académico y personal que teníamos; por eso muchas personas aquí, en Navojoa, ya pensaban en la posibilidad existente aquí. Estaba todo ese cariño de muchos ex alumnos, porque yo fui directora las escuelas Álvaro Obregón, Felipe Salido, Centro Escolar del Mayo, que son escuelas muy grandes. Trabajé en la UPN, donde tuve oportunidad de dar algunas materias. Allí fui maestra tesista. También trabajé en Itson. Trabajé en instituciones escolares donde tuvimos oportunidad de convivir con muchos jóvenes y padres de familia. Pienso que en ese cariño ya veían a una servidora con posibilidades de participación por la equidad de género y por otras circunstancias. Además, por el trabajo realizado al frente de la Secretaría de Desarrollo Social con tantos grupos vulnerables, la gente veía en una servidora la posibilidad de llegar, por la forma de ser, por ese acercamiento, por ese trato, por esa empatía con la gente.

–¿Y usted qué dijo: ahora sí voy a encuadrar el apoyo de la gente?
–Todo me fue llevando, Gerardo. De hecho, el día 12 de octubre del año pasado, siendo congruente con una misma, renuncio al Partido Acción Nacional. Yo salgo de Palacio Municipal porque me despiden el día 21 de marzo, en el natalicio de Benito Juárez. Sí, ese día me despiden. Y unos meses más, con la misma congruencia, después de buscar en Hermosillo con los dirigentes la posibilidad de participar desde una trinchera, no encontré nada, por eso decidí renunciar formalmente al partido el 12 de octubre, después de 17 años de trabajo y de vida política.

–¿Entonces se retiró de la política?
–Estaba decidida a no participar en política. Alguien debió comentarle algo al doctor Alfonso Durazo. Me hablan una vez. La pensé. Me hablan otra vez. Hasta que decido ir. Y platicamos con Alfonso Durazo. Y así fue como me fui encarrilando con Morena. El doctor Alfonso Durazo quería que yo me sumara a ellos a través de una candidatura o en otra posición donde le sirviera de apoyo al partido. La cuestión es que Morena estaba viviendo un proceso interno en Navojoa y en todos los municipios. En Navojoa tenía a tres varones en un proceso interno para la Alcaldía. Y en ese andar, después de tres o cuatro reuniones, Durazo me dijo: “Chayito, ¿qué hacemos?”. Me mandó con Jaime Moreno Berry, del Partido del Trabajo e integrante de la coalición. Me envió para ver si podíamos ponernos de acuerdo y ver sí podía entrar como candidata externa. El ofrecimiento para mí era la diputación federal, por el antecedente que yo tenía, pero no sentía yo ganas de jugar por la diputación federal, pues veía las coyunturas de antes y las de ahora para hacer una valoración. Aparte, estaba aquí el bombardeo de tanta gente y con tantas cosas que yo tenía pendientes. Había cosas que me dolían.

–¿Qué me quiere decir?
–Que cuando yo salí del Ayuntamiento, Gerardo, seguí trabajando con la gente: llevándole los pañales, llevándole las bolsas, teníamos personas dializadas. Yo seguí trabajando como si nada. De hecho, seguí gestionando viviendas ante la Sedatu a través de centrales campesinas.

–¿No perdió contactos?
–No, yo seguí con la gente, ya con mi dinero, con mi sueldo, comprando despensas, llevándoselas a gente que nosotros teníamos en los padrones y que las necesitaban. Me dolía en el alma dejar todo eso de buenas a primeras. Seguí haciéndolo con el dinero de mi esposo y el mío. Seguimos comprando mes con mes, aportándole de las jubilaciones, porque nos pagan mensualmente. Seguí comprando sillas de ruedas, de segunda, en los bazares. Me daban precios más baratos y me las tapizaban con “La Reina”. Yo seguí con todo, porque no me iba a meter a mi casa a llorar por lo que había pasado. No soy así.

–¿Fue una injusticia la que hicieron con usted en el Palacio?
–Que cada quien juzgue como se sienta. Entonces, lo que te digo es que yo seguí en este andar. Jaime Moreno Berry me recibió de maravilla. Se vino la selección para las senadurías; entonces, Jaime Moreno Berry, del que yo era su carta, me pone en la mesa ante la Comisión Nacional de Elecciones. Y allí estaba arribita de otras propuestas que había. Después entró lo de Lilly Téllez. Excelente decisión, pero entonces la Comisión de Elecciones se preguntó: “qué hacer con la maestra Chayito”. Me reconocieron un excelente perfil, trayectoria política, laboral y académica, y así la Comisión de Elecciones a nivel nacional, decide por consenso que en Navojoa se haga cambio de género. Fue así como yo vine por consenso a Navojoa. Terminé siendo un registro del Partido Encuentro Social, porque no les daban los números por la equidad. Esa es mi historia política.

–¿Qué Navojoa percibe en estos momentos?
–A como yo me siento en estos momentos, con tantas expectativas. Veo un Navojoa más próspero, un Navojoa con más proyección y más desarrollo, y con más progreso.

–¿Es el Navojoa que ve o el Navojoa que quisiera?
–Es el que yo veo. ¿Qué es lo que me da certeza, Gerardo? El que hayamos quedado los tres poderes en línea. Tenemos gente aquí, tenemos las diputadas locales y la diputación federal. En este caso somos puras mujeres; ésta es otra ventaja que yo veo.

–¿Por qué?
–Porque somos muy amigas, bien trabajadoras, bien luchonas, bien honestas y conscientes, como mujeres, de las necesidades que tiene el Municipio. Además, tenemos el apoyo irrestricto del doctor Alfonso Durazo. Sabemos que a va a ser nuestro secretario de Seguridad Pública Nacional y, en este sentido, también nos ha manifestado su apoyo.
Arturo Bours, senador, me dijo que me apoyará con todo. Y están todos los programas sociales que trae Andrés Manuel López Obrador; todo esto me anima y me da la certeza de que podemos hacer muchas cosas en bien de Navojoa.

–¿No ve un Navojoa complicado en esta coyuntura?
–Hoy sí, pero afortunadamente la gente tiene muchas expectativas con nosotros. Y no sólo a nivel local, sino también nacional; por eso es que se dio este cambio, pero la gente también sabe cómo estaba quedando Navojoa. Hoy veo a la ciudadanía, Gerardo, conduciéndose como si no hubiese autoridades al frente del Municipio. Esta es la percepción. Incluso, a mí me han cuestionado, me han preguntado por situaciones pasadas y yo he respondido: “Espérate, tienes autoridades vigentes. Pregunta eso”. Y dicen: “Pero cuando entre la maestra ‘Chayito’ las cosas serán distintas”. La ciudadanía se está conduciendo como si ya no hubiera autoridades. Y eso es delicado.

–¿Usted se siente la gran
esperanza para que cambien
las cosas en Navojoa?
–No, no, espérame. La esperanza, Gerardo, no puede ser una sola persona. La esperanza tenemos que ser muchos. Y no sé por qué se siente que en toda la ciudadanía hubo como una sacudida. Y te lo digo porque me he reunido con toda la sociedad organizada de aquí: cámaras, colegios, congresos, clubes y lo que tú gustes y mandes. Y a diferencia de otras veces, se siente como un compromiso de que vamos todos juntos. Incluso, si tú sales a las colonias y comunidades, se siente una felicidad en la gente; es decir, como si se hubiesen tumbado una losa de encima. La gente se siente feliz. Hay felicidad porque hay expectativas, porque hay esperanzas. Y todo esto porque los ciudadanos decidieron lo que ellos quisieron, pero también ellos entienden que van a ser parte de ese cambio y de esa esperanza.

–¿Usted siente que tiene una gran responsabilidad?
–Sí. Pero también veo muchas cosas que no se han hecho por falta de voluntad.

–Navojoa es, históricamente, un lugar de rezagos. ¿Piensa que enfrentará exitosamente esos atrasos históricos de buenas a primeras?
–Mira, los voy a enfrentar, pero voy a enfrentar primero el diagnóstico de la entrega-recepción y con base en este diagnóstico les voy a decir a los navojoenses: “Aquí estamos parados y de aquí voy a partir”.

–¿Hablará a la ciudadanía
navojoense con esos términos?
–Claro, claro. Y lo voy a hacer a través de tu programa; allí voy a ir para decir: “Navojoenses, así estamos. Así, así y así. No me pidan cuentas pasadas, porque no se las puedo dar. De aquí voy a partir. Yo respondo desde ahora en lo que yo pueda subsanar y hacer. Voluntad tengo de más. Voy a gestionar todo lo que pueda. Les voy a estar rindiendo cuentas con mucha transparencia, pero no traigo una varita mágica. Ni soy maga”. Así es como voy a hablar a los navojoenses.

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