Medicina indígena, tradición en coma

Medicina indígena, tradición en coma

Conocimiento sobre estas terapias no pasan ya de generación en generación

Por: Roberto Aguilar

La medicina tradicional indígena ha sido una herramienta útil en tiempos prehispánicos, que se ha venido perdiendo y que en muchos casos es mejor herramienta que la medicina convencional moderna.
Se les llama curanderos, médicos tradicionales o terapeutas tradicionales, a las personas que ofrecen algún servicio para prevenir las enfermedades o curarlas y en la región hay varias personas que tienen este conocimiento.
El detalle es que con el pasar de los años estas personas han envejecido y su conocimiento no se ha ido heredando a las nuevas generaciones, y es por ello la importancia de promoverla, dijo Antolín Vázquez.
El investigador en culturas populares del Mayo manifestó que las personas que tenían este conocimiento medicinal, asumían un gran respeto por las comunidades indígenas y es por ello que se tiene que devolver ese respeto.
“La medicina tradicional indígena está reconocida en la Constitución Política en el artículo 2, como derecho cultural de los pueblos indígenas”, expresó.
Explicó que la medicina tradicional indígena constituye un elemento básico de afirmación cultural, por lo que el establecimiento de un sistema pluricultural de salud se ha convertido en una demanda de los pueblos indígenas.
“Aunque la medicina tradicional se utiliza ancestralmente por la población, hasta fechas recientes que se inicia un proceso para lograr su reconocimiento y el marco jurídico adecuado para su desarrollo en coordinación con las Instituciones de salud”, detalló.
El investigador de Conaculta dijo que las instituciones de Salud que han impulsado acciones a favor de la medicina tradicional son: La Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, el proyecto de “Interrelación con la medicina tradicional” del programa IMSS; Oportunidades y la Dirección de Medicina Tradicional y Desarrollo Intercultural de la Secretaría de Salud.
“Lo interesante es que la medicina tradicional como práctica de atención a la salud, se enseña exclusivamente por terapeutas tradicionales reconocidos por sus comunidades a nuevos aprendices, basados en la tradición oral y en el método del maestro aprendiz”, explicó.
Pero que distintas universidades han contemplado contenidos de antropología médica y medicina tradicional en sus cursos de formación y diplomados.
“El objetivo es que los alumnos comprendan éste modelo de atención a la salud, puedan acercarse a sus terapeutas sin prejuicios y respeten a la población indígena”, señaló.

 

MUESTRAN SUS TRADICIONES

Ante esta situación, la medicina tradicional se ha empezado a enseñar de manera oficial en algunas instituciones, con cursos de verano donde universitarios de diversos lugares visitan el Valle del Mayo para aprender de esta comunidad.
En este caso es Gonzalo Vega quien muy amable explicó el uso de la medicina tradicional indígena y la importancia que esta tiene.
Los alumnos de la Universidad del Fuerte, fueron guiados por el Programa de Apoyo a Estudiantes Indígenas en Instituciones de Educación Superior (PAEIIES), para que conocieran un poco al respecto.
En su recorrido por la región pudieron ver como los especialistas o curanderos se dedican a atender huesos, espanto, caída de mollera, empacho, “corrimiento”, partos y se dice que hasta rabia.
Sus conocimientos los adquieren por don divino, por enseñanza de algún pariente, mediante un sueño, etcétera.
Antolín Vázquez dijo que utilizan rezos, rosarios, oraciones, agua bendita, frotamiento con huevo, sobadas, cataplasmas e infusiones, plantas, animales y algunos minerales.
“Es muy interesante cómo los alumnos pudieron aprender un poco de esto, botánica y algunas cosas más de las tradiciones yoremes, que por muchos años han prevalecido y les ha funcionado”, puntualizó.

 

ESTRUCTURAN DIRECTORIO MEDICO TRADICIONAL

En la búsqueda de impulsar las tradiciones indígenas con respecto a la salud, se ha llevado a cabo una recopilación de información para gestionar recursos en una fundación norteamericana, dijo María Gertrudis Zazueta Ortega.
La directora de la Casa de la Mujer Indígena “La Paloma”, que será a través de la Fundación Christensen, se podrá valorar las tradiciones indígenas.
Para ello se emprendió una recopilación de datos con curanderas, parteras, sobadores, médicos tradicionales, para sustentar este proyecto.
Gracias a esta gestión de qué han hecho la organización de mujeres indígenas, la fundación ha dado respuesta positiva y con ello activaron el plan en municipios del sur de Sonora.
El objetivo es conocer la forma en que antes cuidaba su salud la población en especial la indígena, a través del uso y preparación de remedios con hierbas, ungüentos, tónicos y masajes a articulaciones, músculos y hasta fracturas, explicó.
También lo vivido por parteras, amplió, quienes incluso son actualizadas y certificadas por autoridades de la Secretaría de Salud.
“Hace falta rescatar esas prácticas heredadas por nuestros antepasados indígenas mayos porque son valiosas, efectivas, más natural y por ende sin muchas secuelas como la medicina de laboratorio”, subrayó, “existen enfermedades o lesiones que se curan perfectamente”.

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