La vida, ¿positiva o negativa?

Rafael Robles Flores (Director del Tec de Monterrey Unidad Navojoa)

“Estoy tratando de ampliar el ámbito de la psicología positiva más allá de la cara sonriente. La felicidad es sólo una quinta parte de lo que los seres humanos eligen hacer”. Martin Seligman

En las últimas semanas han fallecido personas conocidas, entre ellos un joven que quienes lo conocíamos pensábamos que tenía toda la vida por delante. Esos decesos me han llevado a pensar en algo que es importante entender de la vida y de la psicología positiva: la ciencia del bienestar no trata de negar que ocurren eventos negativos o de afirmar que todo es bueno. Tampoco se trata de evadir el dolor o la tristeza.
Lo que nos muestra la psicología positiva es cómo enfrentar de una mejor manera lo que la vida nos presenta, cómo vivir con plenitud en el presente. La psicología positiva no crea espejismos, sino que sustenta su propuesta de una vida buena en investigaciones científicas.
Nacemos y morimos, esa es una realidad ineludible. Lo importante es lo que hacemos mientras vivimos y si revisamos los elementos de PERMA propuestos por Martin Seligman (2011), encontraremos formas concretas para aprender del pasado, vivir con plenitud el presente y construir un mejor futuro, sin importar que sea corto o largo. Los cinco elementos (Positividad, Involucramiento, Relaciones Positivas, Significado y Logro) en conjunto crean un estado óptimo de bienestar.
P, la primera letra del acrónimo de Seligman, representa el componente de las emociones positivas. Barbara Fredrickson es la principal investigadora sobre el tema y afirma que experimentarlas nos ayuda a ampliar y construir nuevas experiencias.
Para valorar mejor lo que pasa en nuestra vida cotidiana, podemos realizar la intervención positiva que sugiere Martin Seligman acerca de las tres bendiciones o tres cosas por las que queremos dar gracias cada día. Revisar cada día lo bueno que nos ha ocurrido potencia la gratitud, que es la emoción y la fortaleza más ligada a la felicidad.
Reconocer que hemos recibido algo bueno, además, nos hace sentirnos valorados y queridos, así como con deseos de corresponder a los demás. No espere a que pasen grandes cosas en su vida para dar las gracias, las pequeñas también cuentan.
Nuestro mundo actual se encarga de que le demos prioridad a lo negativo, a lo negro, a la confrontación o a la violencia. De hecho, algunos de los elementos que más venden en los medios de comunicación son las notas negativas, la crítica destructiva, la difamación de los demás, la sección policiaca o las editoriales pesimistas.
Lo mismo ocurre en nuestra vida personal donde le damos más importancia a nuestros errores, problemas, dificultades, obstáculos o broncas que a muchos pequeños detalles positivos que enriquecen cotidianamente nuestra existencia.
¿Cómo interpreta usted su vida? ¿Cómo se percibe a usted mismo? ¿Ve su vida con más bendiciones o con más dificultades? ¿Hace más énfasis en todo lo malo que le ocurre a usted o en los diversos elementos positivos que le acontecen? Revise sus emociones positivas si desea tener una vida larga y plena.
Twitter: @rafaelroblesf

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