La Unison bien vale una mesa de diálogo

La Unison bien vale una mesa de diálogo

Por: Demian Duarte

Como era previsible, el amparo le fue negado al Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (Steus), lo que hace mandatorio que se levanten las banderas rojinegras y la máxima casa de estudios de Sonora vuelva a las clases hoy jueves o a más tardar mañana viernes.
Sin embargo a pesar de que a mí me gusta la idea de una Universidad trabajando y no en paro, habrá que observar con detenimiento lo que se viene, pues los trabajadores que dirige Ismael Arredondo Casillas, no creo que vayan a quedarse de brazos cruzados y ya anticiparon que al regresar al trabajo también convocarán a una nueva asamblea, ahora para empezar a la Universidad por violación a sus derechos laborales, lo que podría llevar a nuestra alma mater a un paro de mayores dimensiones, pues podría esta situación llevar a que el otro gremio, el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (Staus), que dirige Cuauhtémoc González se solidarice y emplace también por las mismas causas, en la lógica de que al ver las barbas del vecino cortar, será necesario poner las suyas a remojar.
El asunto es que no quiero ver a mi universidad metida en un enredo de proporciones mayores, cuando las cosas se pueden resolver con una buena mesa de diálogo y en particular con ganas de alcanzar acuerdos.
El diputado Javier Villarreal, que además de ser sindicalista es actual presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, ya puso a disposición de las dos partes en conflictos sus dotes de buen componedor, por lo que establecer una mesa de trabajo que pudiera tener la mediación del Poder Legislativo estatal, no me parece una mala idea, sobre todo porque el origen del conflicto que mueve a la autoridad que encabeza el rector Fernando Enrique Velázquez Contreras y a los trabajadores, no es otro que la insuficiencia de recursos presupuestales para atender viejas demandas contractuales y de prestaciones, y siendo el Congreso origen y destino de todos estos debates, bien podrían establecer acuerdos y fijarse un calendario por medio del que se puedan atender, y sobre todo resolver tan graves situaciones.
Insisto, debe ser el diálogo y no las posiciones intransitables las que se impongan, sobre todo cuando hablamos de una institución que es patrimonio de todos los sonorenses.
La Unison, bien vale una mesa de diálogo.
Ya que le hablo del Congreso del Estado, en la sesión de ayer miércoles el diputado por Cajeme Omar Guillén Partida, mostró una dote de sensibilidad política y social, al presentar la iniciativa que modifica la famosa Ley Antiyunke, en el apartado que corresponde a las empresas de reciclaje y su trato con sus clientes, pues si bien al diseñarse originalmente la mencionada Ley (que en realidad fue un conjunto de modificaciones al código penal) se afectó profundamente la cadena de valor de una industria que puede no ser tan visible como otra, pero que representa sustento para alrededor de 40 mil familias en todo el Estado y un negocio importante, que aporta alrededor de 5 mil millones de pesos en movilidad económica.
El asunto es que de origen se cometió un error al respecto de los trámites que era necesario cumplir para vender materiales de desecho como cartón, papel, botellas de plástico y aluminio, en particular botes, exagerando la parte de los requisitos al grado de hacer inviable el desarrollo de la actividad.
Afortunadamente hubo de parte del presidente de la Comisión de Economía del Congreso ánimo de escuchar a las partes y llegar a acuerdos, lo que puede palparse en el espíritu de la propuesta de modificación presentada ayer.
Naturalmente que el proceso no ha terminado, hace falta dictaminar y posteriormente aprobar esos cambios, sin embargo hay que entender y asumir que el trabajo de los diputados es muy delicado, toca partes muy sensibles de la vida económica y social del Estado y asimilar las consecuencias y oportunidades de una buena legislación, bien puede marcar las diferencias entre una Entidad que avanza y uno que se estanca.
Cerró en Navojoa una gira por Sonora que creo será muy importante en las aspiraciones de Andrés Manuel López Obrador, el candidato puntero en las encuestas, pues nadie ni en sus sueños más locos pensó que le podría ir tan bien en nuestro Estado, y la verdad es que creo que el momentum que tiene su campaña le permite avanzar a un ritmo asombroso. Justo ayer que cerró esta gira se informaba de la más reciente encuesta de Grupo Reforma, donde de plano “El Peje” sube 6 puntos y se ubica con 48% de la intención de voto, seguido de lejos por Ricardo Anaya que bajó de hecho esos 6 puntos y tiene 26% y en tercer lugar con un José Antonio Meade que ni sube ni baja, pero tiene 18 puntos.
El asunto es que en la víspera del primer debate y faltando escasas 9 semanas para la elección, López Obrador tiene una ventaja de 22 puntos, una ventaja que no tiene ni Obama.
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