Inventa García Morales

Inventa García Morales

Por: Francisco González Bolón

Ahora sí que Adolfo García Morales está en problemas.
La muerte de un conductor de UBER .la madrugada del domingo ha puesto en evidencia el desparpajo con que la Secretaría de Seguridad Pública de Sonora se ha manejado.

Y, como siempre, el titular del área quiere salir ileso y por ello envió un comunicado en el que involucra al joven asesinado por sus muchachos con los delincuentes que se le escaparon y que, según el documento, fueron capturados momentos después.

Hay testigos, como los policías municipales, que vieron cómo los estatales, cuando cayeron en el error cometido, comenzaron a tergiversar los hechos, al grado de correr de la escena del crimen a los agentes de Cajeme y de la Federación que siempre acuden a estos hechos.

No querían testigos de su fechoría, pues. Ahora hay que ver si el arma que le “encontraron” al occiso en su carro era realmente suya o una de las tantas que los agentes cargan consigo, muchas de ellas robadas o adquiridas de manera ilegal con gente del crimen organizado.

¿Es esa la efectividad de la lucha contra el crimen que García Morales prometió? ¿En verdad cree que la gente se va a tragar el cuento de que sus agentes no se equivocan, como sucedió en esta ocasión?

Se ha enlutado a la familia de alguien que se presume inocente. Y eso no es cualquier cosa.

Y ojalá la Fiscalía General de Justicia se ponga las pilas y eleve la mira para investigar como debe ser, sin compromisos políticos, lo que los policías estatales hicieron la madrugada de este domingo.
Procurar la justicia es, tiene que ser, la única meta de Rodolfo Montes de Oca Mena. De lo contrario, puede ser cómplice de delitos, algo que uno quizá no deba recordarles porque funcionarios como él se supone saben un resto acerca de las leyes.

También García Morales debe analizar su responsabilidad ante los sucesos: o se carga del lado de los policías que le están mintiendo o asume que se equivocaron y, junto con ellos, se enfrenta a las consecuencias legales.

Ningún comunicado a los medios va a convencernos de que los policías estatales están mal capacitados, por más que festinen que los adiestran en Arizona o en Nuevo México.

Así como en Hermosillo le dieron permiso para matar a los “macheteros” con tan sólo oír que el presunto les dijo “buuuuuu”, así quieren aplicar en Cajeme la ley.

Como si fueron los tiempos del “Fusílenlo, después averiguamos”.

Con sus grafiquitas de las supuestas reducciones de hechos delictivos en Sonora, García Morales quiere apantallar con el petate del muerto.

Como si no se supiera que los “nuevos” estilos de aplicación de justicia han hecho que se maquillen las cifras sonorenses para que nos vean al exterior como “de los estados más seguros” del norte del país, cuando un día sí y el otro también los asesinatos, el robo de autos, a las viviendas y a los negocios, van en aumento y no por la percepción sino porque no hay familia ya a la que no le haya tocado este tipo de hechos en sus propias vidas y hogares.

El Secretario de Seguridad Pública debe estar en la lista de quienes la Gobernadora habrá de remover de sus puestos porque no ha cumplido con las metas comprometidas con los ciudadanos, independientemente de sus cifras maquilladas.

Hace falta ya alguien que con firmeza se enfrente a la delincuencia, organizada o desorganizada.

La sociedad sonorense dice un ya basta a los funcionarios que hacen como que hacen sin hacer algo real.

Y García Morales es uno de ellos.

Para comentarios: [email protected]

Dejar un Comentario