Con el acuerdo de que en los próximos días habrá de concretarse el paso libre a los residen­tes de la entidad por las casetas de cobro, cuatro plazas fueron desalojadas en las últimas horas por integrantes del Movimiento de Libre Tránsito en Sonora.

Alfonso Cannan Castaños informó que el Recinto Fiscal de Nogales, el libramiento Guay­mas-Empalme, Magdalena y La Jaula han sido entregados a los funcionarios de Caminos y Puen­tes Federales.

Y en los próximos días, señaló, conforme se ponga en marcha el compromiso de tránsito gratuito para los sonorenses, Hermosillo, Esperanza y Fundición también regresarán a manos de Capufe.

Lo que motivó a esta medida, dice el dirigente, es que se ve una nueva actitud en las autoridades de Capufe y la Secretaría de Se­guridad Pública federal, por lo que al fin habrá de concretarse la entrega de las plazas de cobro.

Es cierto, será difícil que se cumpla al 100% con el libre trán­sito, pues eso implicaría unos 25 mil millones de pesos para una carretera alterna, pero con que los sonorenses ya no paguen es un gran paso, destacó.

De hecho, aseguró, esa medi­da ya estaba en algunos acuer­dos pero el gobierno federal enca­bezado por Enrique Peña Nieto no la cumplió.

Hay que recordar que la ca­rretera se amplió a cuatro carri­les durante la administración del ex Gobernador Rodolfo Félix Val­dés, pero poco después se comen­zaron a colocar casetas de cobro a pesar de que nunca se abrieron carreteras alternas de calidad para el tráfico interno.

Es más, pronto comunidades como Navojoa y Ciudad Obregón se vieron “ahogadas” por tantas casetas, al grado de que muchos residentes que históricamente habían viajado entre una y otra población tenían que pagar dia­riamente cada vez que pasaban por una caseta.

Se instrumentó luego el “chip” para residentes, pero a muchos les hacían ver su suerte en las ofi­cinas de Capufe a la hora de ges­tionar su holograma, de tal modo que muchos mejor desistieron y prefirieron seguir pagando.

Hubo gobiernos que incluso endeudaron a Sonora y el pago se hacía con los ingresos en las casetas de cobro, por lo cual cada que una protesta se acercaba a esos lugares, reaccionaban como perros furiosos con la Policía Fe­deral para evitar que el “chorro” de lana se les acabara.

Es bueno saber que por fin las autoridades federales están poniendo atención a este punto y que pronto el tránsito gratuito podrá ser una realidad para los sonorenses, luego de inconta­bles gestiones, tomas de carre­teras, marchas con cacerolas y “liberación”del pago para todos los automovilistas.

En Cajeme hubo un Presiden­te Municipal que incluso cerró los accesos a la ciudad para pre­sionar pero al final de cuentas se lograron algunas débiles res­puestas de parte de Capufe que en algunos casos se vio como una dependencia con funcionarios prepotentes y soberbios que in­cluso cerraron a algunos ejidata­rios del sur de Sonora la vía me­diante la cual obtenían algunos pesos extras para sus actividades productivas.

Incluso, algunos compromisos contraídos con los campesinos jamás se cumplieron, como en el caso del ejido Fundición, a cuyos integrantes les prometieron apo­yos para proyectos productivos y les hicieron dar muchas vueltas a México y Hermosillo hasta lo­grar que se cansaran y desistie­ran de sus reclamos.

Ojalá y este paso de despla­zamiento gratuito se cumpla ya para todos los sonorenses.

Es un gran avance, aunque lo ideal sería el libre tránsito que esperamos algún día se concrete.

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