Si México pierde terreno en la exportación de tomate rojo, tras una posible terminación del Acuerdo de Suspensión con Estados Unidos, podría tener un descalabro que lo regresaría a una condición de déficit en el comercio exterior agroalimentario.

Eduardo Pérez Haro, profesor investigador de la Facultad de Economía de la UNAM, refirió que este “golpe” comercial traería implicaciones de orden macroeconómico porque significaría disminuir la disponibilidad de divisas para el financiamiento del desarrollo nacional.

Incluso, añadió, podría impactar en la capacidad para hacer frente a los compromisos de pago en el servicio de la deuda, además de las afectaciones directas a los productores mexicanos de tomate.

La amenaza de esta discusión es llevar a los productores mexicanos de tomate a una línea de aranceles, lo cual significaría inhibir un tanto de las exportaciones de este tomate para con EU.