Hay 77 sitios ubicados con petrograbados de 2,500 años de antigüedad

Por: Esdrey Lara

Un invaluable tesoro ancestral que guarda el pasado, la identidad y la cosmovisión del Mayo son los 832 petrograba­dos con más de dos mil 500 años antigüedad en el Municipio de Ála­mos.

En la Comisaría de Chorijoa, pertenecien­te a San Bernardo, se encuentran aproxima­damente 12 sitios, a 100 kilómetros al noreste de Navojoa, que revelan el estilo de vida y la histo­ria de los primeros po­bladores de la región del Mayo.

El historiador Lom­bardo Ríos Ramírez manifestó que Álamos es una de las zonas de mayor densidad de arte rupestre, con símbolos místicos y de poder, y reveló que en el Mayo se han ubicado 77 sitios con petroglifos.

En esta región se han encontrado dibujos de espirales, que signifi­can, hipotéticamente, el movimiento del agua, así como de serpientes y venados, que represen­taban su relación con la Tierra, explicó.

Otros grabados en pie­dra son estrellas, llama­das “choky” en lengua mayo, que significaba el planeta Venus, o bien, el lucero de la mañana o de la tarde.

“Se han hallado ma­nos de hombre dibujadas, que representan trabajo, acción y actividad. Otros más son estudiados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)”, apuntó.

EL MENSAJE DE LOS PROTOMAYOS

La importancia del agua para el mundo y para la vida fue el men­saje que dejaron graba­dos en piedra los grupos protomayos, civilización que existió hace más de dos mil 500 años en esta región, sostuvo Ríos Ra­mírez.

“Ellos intentaban ex­presar su relación con el mundo natural y es­piritual, pero el mensa­je más importante que nos dan estas manifes­taciones gráficas, es la importancia que tiene el agua para el mundo y la vida”, destacó.

La información de los antepasados es clara: el hombre de hoy no ha res­petado el valor que tiene el agua, resaltó, por la con­taminación de los ríos.

“Ese mensaje que nos dejaron, de que se de­be cuidar el agua como principio de vida, fue hecho a un lado por los intereses de lucro, ambi­ción y poca visión de los lineamientos legales pa­ra determinar el cuida­do del medioambiente”, manifestó.

Los protomayos fue un grupo semisedentario y se asentaba a las orillas de los ríos o lugares don­de hubiera agua.

“En principio, fueron grupos, hombres de ca­vernas que eran recolec­tores y cazadores; poste­riormente se hicieron se­dentarios y combinaron la pesca con la cacería”.

Explicó que ellos apro­vechaban los humeda­les de los ríos para usar el agua y desarrollar la agricultura.