Andan preocupados los padres de familia de la Escuela Primaria Cámara Junior, en Cócorit, municipio de Cajeme, debido a las estrategias adoptadas por la Secretaría de Educación y Cultura en las preinscripciones.
Sostienen que se detectó que hubo quienes alentaron a muchas familias para que inscribieran a sus hijos en una nueva escuela construida para así cambiar “sutilmente” a la Cámara Junior a ese nuevo espacio y dejar la plaza del poblado disponible para sitios de un proyecto cultural patrocinado por empresarios con miras a convertirlo en un Pueblo Mágico, lo cual por este año quizá no pueda suceder.

Como los padres nunca cedieron para cambiarse de plantel, la SEC ahora lo que desea hacer es reducir al mínimo la demanda educativa hacia la Cámara Junior y con ello hacer creer que la población fue la que decidió no enviar a sus pequeños y así justificar el derrumbe del edificio.

Si el ciclo pasado no se eliminó el inmueble fue porque ahí se albergó a los estudiantes de la primaria Clotilde Flores, la cual sí derrumbaron y pretenden reconstruir este año para que el siguiente año lectivo esté listo.

Pero los padres cocoreños se dieron cuenta y comenzaron por redes sociales y de boca en boca a pedirle a la población que no caiga en ese juego perverso.

Y están atentos a los resultados que brinde la SEC en torno al número de niños inscritos en esa escuela.

Lo más seguro es que hagan un juego de números en torno a la demanda hacia la Cámara Junior para que aparezca como “desierta”, citan los padres, pero eso no se permitirá porque la mayoría de ellos siguen adelante con su lucha de no permitir el cambio de plantel.

Hay respeto hacia quienes decidan llevarse a sus hijos, presionados o no, hacia el nuevo edificio, sostienen, pero la mayoría ha decidido evitar que quiten la Cámara Junior.
Ojalá las autoridades educativas se sirvan brindar información a la comunidad de Cócorit sobre este tema y no le apuesten al conformismo o sumisión de muchos para sacar adelante proyectos empresariales que en vez de hacer mágico al pueblo, lo conviertan en mina de oro para unas cuantas familias.

 

RAHUM, PROBLEMAS

Ojalá los Cota Tórtola no asesinen a alguien ni vayan a golpear a muchos en Rahum, sólo por querer un gobierno tradicional afín a sus intereses y de sus titiriteros.

Ese es el clamor que se dejó escuchar ayer en la conferencia de prensa en Loma de Bácum para denunciar que los “mochalais” y los chipilones de Ernesto Pompa Corella, andan violentando las normas indígenas en Rahum y quieren dar “golpe de Estado”.

Es muy lamentable que a estar alturas no se haya entendido que las autoridades deben dejar en libertad a los yaquis y sus gobiernos.

Dicen los enterados que debe verse qué tipo de recursos naturales desean ahora explotar en la zona de Rahum como para intentar voltear al gobierno tradicional hacia los intereses oficiales.

La mula no era arisca, reza el refrán, pero las acciones de las autoridades para dividir y enfrentar a los hermanos de esa tribu son muy infantiles y se las están adivinando fácilmente, por lo que ya más gobiernos tradicionales se preparan para apoyar a Rahum contra lo que sea.

Ojalá y la insensatez no culmine, como en Loma de Bácum en 2016, en derramamiento de sangre. Ojalá y no.

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