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El presidente Andrés Manuel López Obra­dor se reunió ayer en Palacio Nacional con los integrantes de su gabinete, con quienes analizó el avance de los programas federales y del censo que contribuirá en la en­trega de diversos apoyos.

Entrevistado al término del encuentro, el coordinador de Co­municación Social del Gobierno de México, Jesús Ramírez Cue­vas, detalló que “lo que se hizo en esta reunión fue compartir la panorámica general de cómo van los programas y de cómo se ha avanzado en el censo y de cuáles son las reglas que to­davía se tienen que cumplir en materia de austeridad y de or­ganización del Gobierno”.

Destacó que a poco más de 60 días de la presente adminis­tración ya se están entregando beneficios, por lo que “es posi­tivo el balance, todavía falta, digamos, concretar algunas licitaciones de obras como el Tren Maya, pero en general los programas van avanzando y se están entregando cuentas ya a la gente en las regiones”.

En este sentido, enfatizó que en este encuentro se dio una plática general “y todavía cuando lleguemos a los 100 días prepararemos un informe a la nación de cómo va la adminis­tración.

Ramírez Cuevas señaló que se heredó “un país hecho añi­cos, pero también heredamos una administración pública que está establecida para no funcio­nar; cada vez que vemos los con­tratos públicos, las obras públi­cas hay un sinfín de cosas que observar hoy porque está lleno de corrupción”.

Agregó que esta fue la for­ma de operar de las pasadas administraciones tanto priístas como panistas, “entonces esta­mos heredando una situación de indolencia, de abandono a las regiones y tenemos que resarcir esa situación, por lo cual cuesta el doble de trabajo para poder llevar al estado los programas gubernamentales y rehacer la imagen que hay del Gobierno para los ciudadanos”.

Como ejemplos de los errores de las pasadas administracio­nes, se refirió a los padrones de beneficiarios de programas que no sirven, como Prospera e incluso manifestó que la Se­cretaría de Hacienda “no tiene, digamos, la base de datos de los programas de las administra­ciones pasadas”, y además el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) carece de una base única del padrón de jubila­dos y pensionados.

Por ello, agregó que los tecnó­cratas hicieron negocios, “pero nunca hicieron su trabajo téc­nico”, por lo que existía un des­orden y una discrecionalidad en la entrega de los apoyos.