Garza morena (Ardea herodias)

Garza morena (Ardea herodias)

Profr. Juan Vidal Castillo

La garza azulada o garza ceniza es una especie de ave pelecaniforme de la familia Ardeidae. Es una garza americana bastante común. Ocupa un área que se extiende por América del Norte, Centroamérica, las islas Galápagos y norte de Sudamérica.

 

 

 

FAMILIA
Garzas, garcetas y garcillas. Esta especie muy diseminada y conocida (aunque a veces se la denomina “grulla”) es la garza de mayor tamaño en América del Norte.

 

 

A menudo se le ve de pie y en silencio en ríos u orillas de lagos tierra adentro, o volando a gran altura batiendo las alas lentamente y con la cabeza hacia atrás retraída sobre los hombros.

 

 

Puede encontrársele, desde luego, en la Reserva Ecológica Sierra de Álamos-Río Cuchujaqui.

 

 

Es altamente adaptable y se la encuentra cerca de todo tipo de curso de agua, desde manglares subtropicales y ríos en desiertos hasta la costa sur de Alaska.

 

 

Gracias a su dieta variable es capaz de pasar el invierno más al norte que la mayoría de las garzas, aún en áreas donde la mayoría de las aguas se congelan.

 

 

 

ESTADO DE CONSERVACIÓN
En el pasado se les cazaba con frecuencia, sólo porque se trataba de un blanco fácil y visible, pero hoy en día esto casi nunca sucede.

 

 

Sin embargo, es posible que los seres humanos perturben a las colonias, en especial al inicio de la temporada. Todavía es común y se encuentra expandida, y sus números probablemente se mantengan estables.

 

 

 

HÁBITAT
Pantanos, ciénagas, costas y llanuras húmedas formadas por la marea. Es muy adaptable y busca alimento en cualquier tipo de curso de agua dulce y calma o en ríos de poca corriente; también habita en bahías costeras de poca profundidad.

 

 

Nidifica en árboles o arbustos cerca del agua y a veces en el suelo en áreas sin depredadores. La variante “garza blanca” se encuentra sobre todo en hábitats de agua salada.

 

 

 

COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO
Busca alimento al quedarse quieta o caminar con lentitud en aguas poco profundas, esperando que los peces naden cerca para luego atraparlos con un rápido movimiento del pico.

 

 

También se procura su alimentación en la costa, en objetos que floten y en pastizales. Puede cazar de día o de noche.

 

 

 

DIETA
Muy variada y adaptable. Su alimento principal son los peces, pero también consume ranas, salamandras, tortugas, serpientes, insectos, roedores y aves. Se la ha visto acechar ratones de campo y tuzas en el campo, capturar rascones a la orilla de los pantanos e ingerir varias especies de aves acuáticas pequeñas.

 

 

 

NIDIFICACIÓN
Se reproduce en colonias, a menudo conformadas sólo por miembros de su especie, y a veces mezcladas con otras aves limícolas, pero rara vez en pares aislados. El macho elige su sitio de nidificación y se exhibe para atraer a una pareja.

 

 

Las exhibiciones incluyen extender el cuello y apuntar con el pico hacia arriba, volar en círculos sobre la colonia con el cuello extendido y llevar el cuello hacia adelante con las plumas y la cabeza erectas para luego abrir y cerrar el pico con fuerza.

 

 

 

NIDO
Su ubicación puede variar ampliamente y usualmente se encuentran en árboles a una altura de entre 6 y 18 metros. A veces nidifica en arbustos bajos o en el suelo, (en islas sin depredadores) y en otras ocasiones, en árboles a más de 30 metros. El nido (construido principalmente por la hembra con materiales recogidos por el macho) consiste en una plataforma de ramas pequeñas y a veces llega a tener un gran tamaño.

 

 

 

HUEVOS
Pone entre tres y cinco, a veces entre dos y siete, de color azul pálido. La incubación la realizan ambos sexos y dura entre 25 y 30 días.

 

 

 

CRÍA
Ambos padres alimentan a la cría mediante regurgitación. Los polluelos son capaces de volar aproximadamente a los 60 días de edad y abandonan el nido entre los 65 y 90 días. Una nidada por año en el norte y en el sur, a veces dos.

 

 

 

CUENTO DE LA GARZA Y EL CANGREJO
Había una vez una gran garza que vivía al lado de un lago. Siendo muy vieja e incapaz de atrapar fácilmente los peces, se le ocurrió una idea. Permanecía al borde del agua, simulando estar débil y enferma, absteniéndose de atrapar incluso los peces que nadaban cerca de ella.

 

 

Observando esto, el cangrejo se le acercó y dijo: “¡Hey, tía!, ¿qué ocurre? ¿Por qué pareces tan abatida? ¿Cómo es que no estás engullendo peces, como tanto te gusta hacer?”

 

 

“Bien, mi amigo. Muchos son los días que pasé atrapando peces aquí. Pero parece que pronto acabarán. Ay de mí! se acerca una gran calamidad.”

 

 

“¿Qué desastre, tía?”

 

 

La garza dijo tristemente. “El otro día un grupo de pescadores pasaron por aquí. Observaron el lago, y después de discutir un poco decidieron regresar en pocos días con sus redes. “Pronto vaciaremos este lago de todos su peces,” dijeron.”

 

 

El cangrejo se alarmó. “¿Es esto verdad?”

 

 

“Lo es, mi amigo. Estamos todos condenados. Pensando en esto me he vuelto abatido, y ni siquiera puedo intentar atrapar mi cena.”

 

 

El cangrejo difundió la noticia rápidamente a los otros habitantes del lago. Se reunieron todos y dijeron, “Aquello que es la fuente del peligro también puede convertirse el salvador de uno. Vayamos con la garza y pidámosle que nos ayude.”

 

 

Los peces entonces se aproximaron a la garza y dijeron, “Oh Tía, Oh Madre. Oh hermana y amiga. Oh sabia y anciana. Por favor sálvanos de las mandíbulas de la muerte.”

 

 

La garza habló compasivamente “Deseo ayudarlos, ¿Pero qué puedo hacer? ¿Cómo puedo oponerme a los humanos?”

 

 

“¡Señor! Piensa en algo. Sin duda su señoría ha escuchado el siguiente verso de la escritura:

Siempre sintiendo piedad,
Dando todo en caridad,
El santo hará cualquier cosa,
Para aliviar el sufrimiento de otro.

 

 

La grulla asintió. “Muy bien. Hay una cosa que yo puedo hacer. Los transportaré uno a uno a un lugar seguro. Hay otro lago no lejos de aquí.”

 

 

Los peces pidieron a los gritos, sacando sus cabezas fuera del agua con impaciencia. “¡Llévame primero!” “¡Oh Tío, sálvame!”. La garza entonces levantó a los peces uno por uno y los llevó a una gran roca cercana, donde los comió silenciosamente.

 

 

Esto continuó por un tiempo, y luego el cangrejo, temiendo por su propia vida, otra vez se acercó a la garza y dijo, “¿Por qué no estás salvándome?” La garza miró al cangrejo y pensó qué sabrosa debía ser su carne. Sería un placentero cambio en lugar de los peces. Levantó rápidamente el cangrejo y voló lejos.

 

 

Luego de pocos minutos, el cangrejo vio debajo de la roca una pila de huesos de pez sobre ella. Se dio cuenta al momento lo que había sucedido. “Esta malvada garza a traicionado la confianza de los peces. Ahora me aplastará a la roca y me comerá también.” Pensando de esta forma, el cangrejo levantó su pinza y tomó el cuello de la garza partiéndola en dos.

 

 

La hiena terminó su historia diciendo, “Es así como los malvados encuentran su final.”

 

 

Moraleja: La maldad tiene un mal final.
¡Les deseo un bendecido día!

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